Dos exoplanetas totalmente cubiertos de agua

20130707-160045.jpg

Dos enormes esferas totalmente azules orbitando a una estrella naranja. Dos hermosos mundos totalmente cubiertos de agua, un océano global sin ningún trozo de tierra a la vista.

Estas son las vistas que podría tener cualquiera que se diera una vuelta por el sistema Kepler 62, según nuevos modelos presentados por el Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics.

De los cinco planetas que rodean a la estrella, dos se encuentran justo en la zona de habitabilidad, una distancia que permitiría la existencia de agua líquida en superficie. Los dos planetas son Kepler 62e y Kepler 62f, y orbitan su estrella cada 122 y 267 días, respectivamente.

Descubiertos por el método de tránsito desde el telescopio espacial Kepler, sabemos de ellos que son supertierras, siendo 62e un 60% más grande que nuestro planeta y 62f un 40%.

Son demasiado pequeños como para medir sus masas, pero los astrónomos esperan que estén compuestos por tierra y agua, con una atmósfera no demasiado gruesa.

Los nuevos modelos informáticos darían a Kepler 62e una mayor densidad de nubes que nuestro planeta. Mientras que Kepler 62f necesitaría un mayor efecto invernadero para ser capaz de albergar agua en su superficie. La mayor distancia a su pequeña y fría estrella podría haberlo convertido en una gigantesca bola de hielo.

Temperaturas no demasiado extremas y una superficie totalmente cubierta de agua formarían un escenario muy apetecible para la aparición de vida. Si a todo esto le sumamos los miles de millones de años de estabilidad que suponen orbitar a una enana roja tenemos materia para soñar un poco.

En nuestro sistema solar no hay ningún mundo con estas características. Podemos imaginar las respuestas que daría la evolución en caso de que existieran formas primitivas de vida, solo tenemos que ver el ejemplo que nos brinda nuestra propia evolución.

Lo interesante sería observar como se desarrollaría la tecnología de una especie sin fácil acceso a los metales, la electricidad o al fuego. Quizás conseguirían una civilización mucho más avanzada que la nuestra, o quizás sería un impedimento demasiado grande…

Fuente: dailygalixy

De exoplanetas y otras divagaciones

20130419-041020.jpg

Justo cuando la astronomía y la exploración espacial están recibiendo menos fondos para su desarrollo, estamos viviendo los días más gloriosos en cuanto a descubrimientos se refiere.

Dos planetas dentro de un mismo exosistema solar, de tamaños un poco mayores que nuestro mundo, orbitando a la distancia justa de su sol para que la vida pueda abrirse paso… es asombroso.

Sólo podemos imaginar, por ahora, que tipo de mundos son, sabemos su diámetro y sabemos su órbita, y nada más. Si la humanidad no se gasta sus recursos en su propia destrucción, nuevas misiones están diseñadas para averiguar más, para indagar sobre la vida en el Universo.

Investigar su atmósfera, si posee materiales orgánicos, incluso si poseen lunas, dirigir nuestros radiotelescopios para intentar escuchar alguna señal relacionada con la vida… es increíble el abanico de posibilidades que se abre ante nosotros.

Imaginad esos dos mundos, tan cerca uno del otro, imaginadlos realmente habitados (que no es lo mismo que habitables). Que estímulo más poderoso para cualquier civilización para iniciar la exploración espacial, para extender sus fronteras más allá de su planeta natal.

La gente del Kepler presenta un escenario de mundos enteramente cubiertos por océanos, con grandes núcleos rocosos y una gravedad mayor que la terrestre. De surgir la vida somos incapaces de imaginar lo que la evolución habrá moldeado en ese tipo de planetas.

Para nosotros significa que el universo está repleto de pequeños mundos rocosos navegando justo por la zona habitable de sus estrellas. Pueden ser cientos de miles de millones. Pensar que en ninguno de ellos ha podido surgir un simple organismo al que podamos calificar como vivo es casi absurdo. Posible pero absurdo.

Pensemos en las millones de combinaciones que pueden darse en cada uno de esos planetas, son tantas como el equivalente a su número. Impactos de asteroides, atmósferas demasiado finas o demasiado gruesas, ausencia de química orgánica, de nutrientes, extinciones masivas… podemos imaginar miles de excusas para que la vida no surja, o no evolucione. Pero pensar que ninguna de esas combinaciones ha podido dar como resultado algo parecido a lo que pasó en la Tierra es absurdo. No tendría lógica alguna, y aún así el método científico nos obliga a tenerlo en cuenta.

La vida busca a la vida. No podemos dejar esto a medio. Está en nuestra naturaleza el explorar y el conocer. No podemos quedarnos tranquilos sabiendo que sólo en una mínima porción de nuestra galaxia un telescopio ha encontrado más de 2000 planetas.

Vivimos en una era dorada en cuanto a descubrimientos astronómicos. Dentro de nuestro propio sistema solar apenas hemos dado unos pocos pasos. Europa, Titán y Encelado nos aguardan con ansia de mostrar sus enigmas a quien esté dispuesto de explorarlos.

No dejemos que esto se pare, no ahora.

Si te ha gustado la entrada puedes ayudar a su difusión votándola en meneame

La Tierra no es única. La misión Kepler nos abre los ojos.

Pequeña porción de nuestra galaxia que estudia el telescopio espacial Kepler

Pequeña porción de nuestra galaxia que estudia el telescopio espacial Kepler

El telescopio espacial Kepler es una fuente inagotable de datos para los astrónomos. Desde su puesta en órbita se han postulado más de 2300 candidatos a exoplanetas y se han confirmado más de 100. La misión nos está mostrando a nuestra Vía Láctea como un hervidero de sistemas planetarios alrededor de todo tipo de estrellas imaginables. Nos está dando una nueva lección de humildad frente a lo poco especial que puede ser nuestro planeta. Los planetas pequeños y rocosos son comunes en nuestro vecindario cósmico.

Geoff Marcy, uno de los más conocidos descubridores de exoplanetas y profesor de astronomía en la Universidad de California en Berkeley es tajante, “La TIerra no es única, no es el centro del universo. La diversidad de otros mundos es mayor que la descrita en todos las novelas y libros de ficción. Aristóteles hubiera estado orgulloso de nosotros por responder algunas de las más profundas cuestiones filosóficas sobre nuestro lugar en el universo”.

Cientos de planetas del tamaño terrestre son candidatos en estos momentos dentro de la misión, y algunos de ellos orbitan en lo que conocemos como la “zona habitable”, la región de un sistema planetario donde el agua líquida puede existir en superficie. Ninguno de ellos es exactamente similar a nuestro planeta, ninguno de ellos posee una órbita de un año de duración alrededor de una estrella similar a nuestro sol. Aunque esta afirmación puede cambiar mañana después de la rueda de prensa que hay convocada por el equipo técnico del Kepler.

La primera fase de la misión nos deja un dato demoledor, al menos un tercio de las estrellas tienen planetas y el número de planetas en nuestra galaxia es de miles de millones. La segunda fase de la misión, que se ha extendido hasta 2016, va a centrarse especialmente en las otras Tierras, según el director de la misión “los resultados más excitantes están por llegar”.

No todo son buenas noticias, la misión tiene su talón de Aquiles. El fallo de un giroscopio más dejaría al telescopio sin la posibilidad de orientarse hacia su objetivo, dando así por finalizada la misión. Por ahora estas pequeñas piezas aguantan aunque hace unos meses el sobrecalentamiento de una de ellas obligó a entrar en modo seguro.

Mañana “habemus” rueda de prensa, podemos esperar desde un aumento del número de los planetas confirmados a la presentación de un “gemelo” terrestre, lo primero entra dentro de lo razonable y de lo esperable, lo segundo nos lleva a un escenario nuevo y apasionante.

Coge la segunda opción, añádele las nuevas teorías sobre la formación temprana de planetas rocosos alrededor de estrellas muy antiguas (tanto como las galaxias a las que pertenecen), súmale la asombrosa capacidad de la vida a adaptarse a todo tipo de ambientes extremos… no podemos evitar imaginar una Vía Láctea repleta de vida y civilizaciones, quizás nosotros estemos ya representados dentro de un catálogo, de un hipotético astrónomo de alguno de esos exoplanetas, como un mundo muy favorable para la aparición de vida. Quizás a partir de mañana estas hipótesis estén solo un paso más cerca de dejar de serlo.

Fuente: página oficial del telescopio espacial Kepler

Actualización: El telescopio espacial Kepler descubre 2 planetas parecidos a la tierra en la zona habitable de su estrella

El enlace de Meneame por si te ha gustado la entrada y quieres ayudar a difundirla aqui