Primera imagen de una línea de nieve en otro sistema planetario

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Imagen de ALMA de la línea de nieve del monóxido de carbono

El telescopio ALMA ha obtenido la primera imagen de monóxido de carbono en forma de nieve situada en el disco protoplanetario que rodea a la estrella de tipo solar TW Hydrae.

El sistema solar donde se ha realizado el descubrimiento es relativamente joven, el proceso ya era conocido pero hasta ahora no se había podido fotografiar. Estas estructuras suelen aparecer en las regiones más alejadas y frías de los discos a partir de los que se forman los sistemas planetarios. El agua suele ser la primera en llegar al punto de congelación, luego a medida que las temperaturas dentro del disco protoplanetario van disminuyendo suelen empezar a convertirse en nieve moléculas como el dióxido de carbono, el metano y el monóxido de carbono.

Estas formaciones juegan un papel muy importante a la hora de formar los futuros planetoides, los granos de polvo ya recubiertos de nieve ofrecen más resistencia a separarse tras una colisión. El proceso de acrección a través del cual se forman los planetas se ve favorecido por esta especie de “pegamento”, facilitando la formación de cuerpos cada vez mayores.

Según el comunicado de la ESO “la línea de nieve detectada por ALMA es la primera detección de una línea de nieve de monóxido de carbono entorno a TW Hydrae, una estrella joven que se encuentra a 175 años luz de la Tierra. Los astrónomos creen que este incipiente sistema planetario comparte muchas características con nuestro propio Sistema Solar cuando tenía tan solo unos pocos millones de años.”

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Recreación de las líneas de nieve en torno a TW Hydrae

La existencia de monóxido de carbono en un sistema estelar tan joven podrían ser muy buenas noticias para los futuros planetas que pudieran formarse. El CO es necesario para la formación de metanol, el cual es imprescindible para la aparición de moléculas orgánicas, esenciales para la vida tal como la conocemos.

Imaginemos grandes cometas provenientes de la parte externa de este sistema solar primigenio transportando en su interior tan preciosa carga hacia los planetas situados en la zona habitable. Imaginemos colisiones, esta historia ya nos suena ¿no?.

Y lo mejor está por llegar, esta imagen se ha conseguido con solo 26 de las 66 antenas del complejo ALMA, otras observaciones nos muestran indicios de líneas similares alrededor de otras estrellas. Cuando este coloso de la exploración astronómica esté plenamente operativo la información sobre la formación y evolución de los sistemas planetarios será enorme. 

Fuente: eso

El Hubble descubre evidencias de un planeta en formación

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La imagen borrosa que encabeza el post la acaba de tomar el Hubble y si la miramos con detenimiento podemos ver detalles que nos confirman la época tan especial que estamos viviendo en el campo de la exoplanetología.

Entre la nube que rodea la estrella vemos una brecha (gap). Ese espacio vacio entre el disco protoplanetario puede ser un planeta en pleno proceso de formación. Un planeta naciendo a 176 años-luz de la Tierra, un pequeño planeta de entre 6 a 28 masas terrestres… y encima lo estamos viendo.

De confirmarse el hallazgo no estaría en sintonía con las actuales teorías de formación planetaria. De los casi 900 planetas confirmados fuera de nuestro sistema solar, es el primero encontrado a una distancia equivalente al doble de la que separa Plutón de nuestro Sol.

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El presunto planeta orbita alrededor de TW Hydrae, una diminuta enana roja situada en la constelación de Hydra.

La brecha que sugiere su formación tiene unas 2000 millones de millas de ancho y se habría formado al dejar libre de polvo y gas la órbita por donde se está formando el planeta.

Su amplia órbita nos dice que se mueve lentamente alrededor de su estrella madre. Hasta ahora se pensaba que los planetas tardaban decenas de millones de años en formarse. Un planeta situado a 7.500 millones de millas de su estrella tardaría unas 200 veces más en formarse que Júpiter
(unos 10 millones de años).

TW Hydrae solo tiene 8 millones de años de antigüedad, y es aquí donde tenemos un problema. Esta estrella no debería tener planetas, no ha transcurrido el suficiente tiempo para que un pequeño protoplaneta acumule partículas de polvo y gas, y menos con una velocidad orbital muy baja.

Además TW Hydrae solo tiene un 55% menos de masa que nuestro Sol, lo que convierte a este sistema en único hasta la fecha. Es la estrella menos masiva, observada hasta la fecha, con un planeta orbitando tan lejos.

Esta foto es un reto para la teoría de formación de planetas.

Fuente: hubblesite