Nuevo mapa revela que la Vía Láctea está rodeada por “un consejo de gigantes”

Hasta ahora sabíamos que la Vía Láctea y la vecina galaxia de Andrómeda eran los componentes dominantes de un pequeño grupo de galaxias conocido como “El Grupo Local”, con una extensión de unos 3 millones de años luz.

Un nuevo estudio dirigido por el profesor Marshall McCall ha ampliado un poco más nuestro conocimiento acerca de las galaxias que nos rodean. Más concretamente lo ha ampliado unos 35 millones de años luz.

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Según el nuevo mapa, las galaxias más brillantes en un radio de 20 millones de años luz (incluida la nuestra) están organizadas en una especie de “Hoja Local” de unos 34 millones de años luz de largo y apenas unos 1.5 millones de años luz de ancho.

Según McCall nuestra galaxia y Andrómeda están rodeadas por un anillo de 12 galaxias al que se ha dado por llamar el “Consejo de Gigantes“, este conjunto permanece geométrica y dinámicamente diferenciado del Supercluster Local (al cual también perteneceríamos en una escala mayor).

Doce de los “gigantes” de esta agrupación, incluida la Vía Láctea y Andrómeda, son galaxias espirales, las otras dos restantes son galaxias elípticas. McCall cree que todas estas galaxias pudieron contribuir con material a la formación de la nuestra.

Otro dato interesante es que el giro de este “Consejo de Gigantes” se organiza alrededor de un pequeño punto en el espacio, lo que reafirma la hipótesis de su disposición como grupo.

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Cada vez ahondamos más sobre el lugar exacto que ocupamos en el Universo, ya no solo nuestro planeta ni nuestro sistema solar, empezamos a definir con exactitud el lugar que ocupa nuestra galaxia en el Universo.

Y el lunes hay un anuncio científico que puede cambiar la forma en que vemos el cosmos…

Fuente:

- io9 web page

- The daily galaxy

Acabamos de recibir un ascenso dentro de nuestra galaxia

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Nueva recreación de la Vía Láctea. El brazo de Orión, donde estamos, es más grande de lo que se suponía

Nuestro pequeño barrio en las afueras de la gran ciudad acaba de ser ascendido por astrónomos del Instituto Max Planck, y de forma considerable.

Hasta ahora el pensamiento predominante era que el brazo de Orión, nuestra localización dentro de la galaxia espiral que es la Vía Láctea, no suponía más que una muy modesta ramificación del brazo de Perseo, uno de los principales que forman la estructura espiral.

Nuevas mediciones indican que nuestro brazo es mucho más prominente y brillante de lo que creíamos, no existe demasiada diferencia con respecto al resto de brazos. Nuestra posición entre los brazos de Sagitario y Perseo ha sido recalibrada usando mediciones de paralaje con estrellas vecinas, y resulta que no estamos en una esquina tan apartada de la galaxia.

No es nada fácil medir las distancias que nos separan de las estrellas, la técnica de paralaje mide cuánto se mueve la estrella cuando la observamos desde la Tierra. Cuando nuestro planeta se encuentra en sitios opuestos de su órbita (por ejemplo en primavera y otoño) la localización de los objetos estelares cambia mínimamente. Cuanto más preciso podamos establecer este cambio de posición, más precisa será nuestra medición de la distancia a la que se encuentra la estrella.

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Método del paralaje trigonométrico usado para medir distancias a estrellas

Entre 2008 y 2012 el VLBA (Very Long Baseline Array) y su red de 10 telescopios, que funcionan sincronizados, ha realizado numerosas mediciones de gran precisión que nos han devuelto un poco la autoestima. Al menos observadores de otras galaxias podrán distinguir nuestra región en algún póster de la Vía Láctea.

Fuente: universetoday.com

Estás viendo 300 años-luz de nuestra vía láctea

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A un solo clic de distancia tus ojos pueden ver, desde un lado a otro de la fotografia, 300 años-luz de polvo interestelar y estrellas, nuestra propia Vía Láctea como jamás antes la habías visto.

Un enorme mosaico de 800.000 fotografías reunidas por el telescopio Spitzer de la Nasa, centrándose en las constelaciones de Escorpio, Ara y Norma.

Las franjas verdes representan moléculas orgánicas, iluminadas por la luz de estrellas cercanas en formación.

Las regiones donde nacen las estrellas aparecen como remolinos de color rojo y amarillo, donde el polvo caliente se superpone con las moléculas orgánicas que brillan intensamente.

Las manchas azules que salpican la fotografía son estrellas de la vía láctea.

Una imagen que nos acerca a nuestros orígenes. Poesía hecha pixel.

Imagina

Imagínate que estás en un cuerpo rocoso de unos 5.977 trillones de toneladas de peso que gira alrededor de una masa gaseosa, de 695.000 km de radio ecuatorial, a unos 107.118 km/h de velocidad.

Imagina a su vez, que ambos cuerpos están situados en la periferia de una galaxia de tipo espiral, que contiene entre 200 mil y 400 mil millones de masas gaseosas parecidas a la que estás dando vueltas desde hace 4.500 millones de años.

La enorme masa gaseosa y el cuerpo rocoso, en el que desarrollas todo tu ciclo vital de unos 60-80 años de duración, viajan alrededor de la galaxia espiral a una velocidad de 273,58 km/segundo, de cuyo núcleo le separan unos 27.700 años luz.

Quizás el siguiente video pueda orientarnos más que el puñado de datos anteriores.

Time Lapse astronómicos

Los time lapse son secuencias de vídeo acelerada, donde los acontecimientos suceden a una velocidad mucho más rápida de la normal, según la definición de la wikipedia.

Según mi definición son una auténtica gozada para los sentidos, sobre todo los relacionados con la astronomía, y si sale la vía láctea mejor.

El mejor consejo para disfrutarlos es que los pongáis a pantalla completa, colocarse unos buenos cascos y, sobre todo, verlos sin prisas.

A disfrutar…