Hace 25 años que la Voyager 1 se giró para fotografiarnos

Un 14 de febrero pero del año 1990 la sonda Voyager 1 dirigió sus cámaras hacia nuestro planeta desde una distancia de casi 6.000 millones de kilómetros.

Carl Sagan había sugerido la posibilidad de tomar una instantánea de nuestro planeta desde casi la periferia de nuestro sistema solar. Casi nadie lo tomó en serio pero al final se realizó. Lo que vino después y lo que esa foto inspiró en Sagan algunos lo hemos visto muchas veces… Y como dije al principio del blog, cada vez que surja la oportunidad un servidor lo enlazará…

Ese pequeño punto azul pálido es de donde procede la raza humana, allí aparecimos como especie y allí hemos evolucionado hasta lo que ahora somos. Es nuestro hogar, nuestro punto de partida hacia el resto del cosmos.

La sonda que hizo la fotografía ya está fuera de nuestro sistema solar, nosotros apenas podemos mandar a nuestros semejantes más allá de la órbita baja de nuestro planeta… Pero nadie nos puede parar ahora, ni siquiera los más intransigentes de nuestros congéneres, ni siquiera los más retrógrados y ciegos, no pueden porque hemos visto demasiadas maravillas fuera de nuestro mundo, hemos divisado océanos en una luna de Saturno, hemos visto mundos helados con enormes masas de agua en su interior que quizás alberguen vida, nuestros robots se paran a contemplar atardeceres en los bordes de gigantescos cráteres de Marte y nuestras sondas visitan cometas o mundos tan alejados como Plutón…

Mientras alguien quede para contar estas maravillas el ser humano tendrá alguna posibilidad. Una de las soluciones a la paradoja de Fermi es que las civilizaciones siempre terminan por autodestruirse justo antes de poder expanderse por el universo, quizás es la historia que se repite una y otra vez en todos esos mundos que ahora sabemos que orbitan, por millones, otras estrellas, quizás no. Mientras algunos de nosotros podamos soñar con explorar y descubrir aún quedará alguna esperanza. El día que ese afán desaparezca nosotros también desapareceremos. Quizás es algo ligado a la evolución, quizás el universo ve aparecer y desaparecer mentes conscientes con cierta asiduidad… queremos saberlo…

Pd: Aquí hay otros dos enlaces sobre el punto azul pálido de Sagan. Uno del gran Rafael Bachiller y otro del maestro Dani Torregrosa mucho más rigurosos que yo.

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