La guerra está perdida

 

La tierra es plana y descansa sobre infinitas tortugas…

 
Tras leer el artículo  de César Tomé “Contra quién estamos perdiendo la guerra” me veo en la obligación de añadir solo una nota al margen, que no es otra que el título del post… La guerra está perdida. 
De poco vale mi opinión, lo único que tenemos que hacer es mirar a nuestro alrededor. El pensamiento no racional está ampliamente extendido entre los individuos de nuestra especie. Acorrala con insultante superioridad al discurso racional, con un crecimiento desmesurado a medida que pasa el tiempo. 

Parecía que la ciencia y la divulgación científica entraban en una época dorada, pero era sólo un espejismo. Por estos lares siempre vemos las mismas caras, las mismas interacciones, los mismos nombres,… Fuera, la realidad es totalmente diferente, las pseudociencias apenas necesitan un mínimo esfuerzo para ganar adeptos enfervorizados, a la razón le cuesta años y miles de demostraciones conseguir ser considerada como opción, e incluso después de todo eso cualquier experiencia personal o colectiva da al traste con semejante esfuerzo. 

Los ejemplos son múltiples y variados. En una consulta de medicina puedes curar tantas veces como quieras una bronquitis con un antibiótico, si esa misma persona recibe un tratamiento homeopático y cree que ha habido una mejoría en su proceso (algo que sucede muchas veces por la simple evolución autolimitada de la infección), la primera opción en el siguiente proceso catarral será el tomar unas bolitas rellenas de agua. 

Hace unos días publiqué una entrada a raíz de la muerte de Ed Mitchell, astronauta del Apolo 14. Si os pasáis por los 68 comentarios de la página en Fb veréis que casi es una herejía afirmar que el hombre ha llegado a la luna, y si lo hizo no volvió porque encontró algo aterrador que la NASA nos oculta con verdadera maestría… (como el propio Ed Mitchell aseguró…)

Hablar de exploración espacial es faltar al respeto a los millones de seres humanos que sufren y pasan calumnias, nada se dice que el equivalente del coste de una misión espacial (de las caras) suele ser el de un solo helicóptero de combate pobremente equipado. Nada se comenta sobre los beneficios comparados entre los que proporciona una misión espacial y los que genera un helicóptero de combate. 

Quizás el futuro del ser humano no esté en convertirse en una especie multiplanetaria. Mandaremos unas cuantas decenas de sondas más a nuestro sistema solar, quizás estemos unas horas (otra vez) en la superficie lunar, pero poco más… Cada vez tengo más claro que esperaremos en la superficie de nuestro planeta a que algún “gran filtro” nos devuelva a la Edad Media o nos haga desaparecer del mapa para siempre. 

Y todo esto es una pena, la historia nos juzgará sin piedad. Hablará de una época en que teníamos los conocimientos pero no estábamos preparados para aprovecharnos de ellos. Hablará de dirigentes políticos que primaron el beneficio inmediato al bienestar de las generaciones venideras. Hablarán de una sociedad totalmente acrítica, a la que el pensamiento mágico y la charlatanería seducía con una facilidad pasmosa. 

Solo pensar que todo esto se combina, por ejemplo, con el posible anuncio del hallazgo de ondas gravitacionales, o con el sobrevuelo de un mundo situado a 5.000 millones de kilómetros, es como para echarse a llorar. 

Quizás la inteligencia, como nosotros la entendemos, es un factor de mal pronóstico para la supervivencia de una civilización. Quizás nuestro acervo genético, repleto de comportamientos agresivos e irracionales, pesa demasiado. Quizás esté totalmente equivocado… 

El tiempo hablará, no tiene ninguna prisa…

Aquí se seguirá hablando de ciencia y exploración espacial. Pese a quien le pese…

Una vuelta más a nuestra estrella 

2015 ha sido un gran año para la astronomía y para la exploración espacial. El blog ha intentado seguir las grandes proezas que se han conseguido en los últimos doce meses. Gran mención para Plutón y la sonda New Horizons, un viaje de exploración y descubrimiento realmente maravilloso, una odisea cuyos resultados no eran esperados por nadie de la comunidad científica y cuyos datos pueden dar aún mucho de que hablar. 

Ceres y la sonda Dawn también han sido protagonistas en la última mitad del año, las manchas brillantes del cráter Occator han sido protagonistas de varias entradas. Curiosity moviéndose entre dunas, Cassini zambulléndose en chorros de agua y materia orgánica provenientes de Encélado, Rosetta siguiendo los pasos del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, las maravillosas líneas de costa de Titán… todo ha tenido cabida en el blog este año. 

Gracias a cada una de las 490.000 visitas que ha tenido la página este año, ya casi llegamos a 1.500.000 desde que se abrió el blog. Para mí es más de lo que nunca hubiera imaginado, y de verdad se agradece mucho. 

Este blog surgió para reflejar una pasión que me ha acompañado desde pequeño, no hay ningún interés comercial ni he ganado un solo euro desde que lo abrí allá por 2011. Las ganas de contar historias sobre el cosmos que nos rodea han sido el único motor de milesdemillones. Últimamente el tiempo de que dispongo se ha reducido considerablemente, lo que ha repercutido en el número de publicaciones y en la calidad de la mismas (soy el primero en reconocerlo). También han empezado a ser frecuentes ataques e insultos contra el blog y contra mi persona. Mentiría si niego que la idea de cerrar el blog no está presente en mi cabeza, y la verdad es que no tengo ni idea de que haré este año recién comenzado. 

Cada vez me cuesta más comenzar una nueva publicación, incluso esta, y a veces uno se pregunta si realmente merece la pena. 

Siempre he dicho que el blog se mueve a golpe de impulsos y sentimientos, si eso desaparece el blog desaparecerá con ellos.

Espero poder seguir contando historias por estos lares durante algún tiempo, también espero haber podido contribuir a despertar alguna inquietud alrededor de todo este maravilloso mundo de la astronomía y la exploración espacial. 

La siguiente foto se ha recibido desde la sonda Cassini hoy mismo…

 

… es Titán en infrarrojos, el único espectro en el que la sonda puede ver a través de una densa atmósfera rica en compuestos orgánicos parecidos a los que existían en nuestro planeta hace millones de años… Lo he visto y ni siquiera se me ha pasado por la cabeza escribir unas líneas, esto es lo que estoy tratando de explicar…

O esta otra de Marte recién llegada de la sonda india… 

  
En fin, demasiada belleza como para no seguir hablando de ella. 

Os deseo feliz año a todos los que os acercáis por esta pequeña bitácora. Un fuerte abrazo. 

Nos hemos retirado de los planetas y nos acercamos a las pseudociencias

Sagan no llegó a conocer las enormes llanuras heladas del corazón de Plutón, no llegó a divisar las líneas de costa de su querido Titán, ni siquiera leyó que los océanos de agua subterráneos salpicaban las lunas heladas de Júpiter y de Saturno. No llegó a ver los datos de la misión Kepler, no tenía la certeza científica de que existían más planetas que estrellas en nuestra galaxia,… aunque seguro que no tenía ninguna duda de su existencia.

 

Tombaugh Regio en Plutón vista desde la sonda New Horizons

 
Desde hace unos años nuestra visión del sistema solar y de nuestro vecindario cósmico ha cambiado radicalmente. Las misiones robóticas nos han dejado sin habla… Los datos e imágenes que nos llegan a diario solo hacen que tengamos más preguntas que respuestas… Y ahora, cuando hemos oteado la superficie de mundos maravillosos y extraordinariamente complejos, el silencio…

Hace ya muchos años que el ser humano solo puede acceder a la órbita baja de la Tierra (y solo con las Soyuz rusas cuyo diseño se remonta a hace varias décadas). La NASA nos vende un viaje a Marte y un cohete de grandes proporciones solo en diapositivas, las fechas reales se van retrasando (con mucho disimulo) en el tiempo, la falta de presupuesto y voluntad política hace que, a día de hoy, todo sean meras cortinas de humo, no existe un diseño fiable sobre un viaje a Marte, simplemente no lo tenemos…

Se ha abandonado la exploración planetaria del sistema solar exterior, no hay presupuesto real para misiones. La sonda Cassini está realizando sus últimos sobrevuelos a Saturno y sus increíbles lunas heladas (ayer sin ir más lejos lo hacía sobre Encelado, con un océano interior de agua líquida recientemente descubierto), New Horizons pasó como un suspiro por Plutón en Julio y aunque sus datos seguirán llegando a lo largo de todo 2016 el grueso de la misión está realizado (ninguno de nosotros vamos a ver una nueva sonda llegar al planeta enano), Rosetta se aleja junto con el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko hacia más allá de la órbita de Júpiter donde sus paneles solares serán incapaces de producir suficiente energía como para mantenerla con vida…

Muchos dirán que exagero, que es mentira. Que hacia Júpiter se dirige Juno, que hay aprobada una sonda para estudiar Europa, y que hacia Marte van unos cuantos ingenios… y es cierto, pero no es suficiente. En muchos casos son misiones recortadas en su presupuesto y dotación científica hasta lo absurdo, algunas en fase muy temprana de desarrollo, lo único cierto es que habrá un gran vacío de imágenes y datos durante muchos años (no hablemos ya de la exploración tripulada).  

La ciencia se ve asfixiada por inexplicables recortes año tras año, y mientras otro tipo de “tendencias” van tomando fuerza de una manera inversamente proporcional al desfallecimiento de la razón y el método científico. 

Reiki, homeopatía, curación de agresivas proliferaciones tumorales a través de la dieta, terapias holísticas… y un sinfín de sinsentidos que ves proliferar allá donde mires, y en los sitios más insospechados. 

Una sociedad que no investiga, que no explora, que no se marca fronteras está condenada a la desaparición… No sé en qué estamos pensando, o no quiero saberlo…
 

 

 

A hombros de gigantes 



Hemos recorrido un largo camino desde las sabanas africanas hasta el Mar de la Tranquilidad. Un largo y sinuoso recorrido que nos ha llevado desde el total desconocimiento de la realidad que nos rodeaba hasta empezar a asombrarnos con los descubrimientos que vamos realizando. 

A lo largo de la historia del hombre siempre han existido períodos de mayor luz y otros más oscuros. Épocas en las que el intelecto humano, libre y sin ataduras, ha logrado grandes avances y otras en las que todos esos pasos se han desmoronado bajo el yugo de la represión y el miedo. 

Desde que comenzamos el siglo XXI da la impresión de que hay menos luz… Los hombres de ciencia ven sus trabajos amenzados por los recortes de una crisis impuesta, las pseudociencias ven como aumentan exponencialmente su número de adeptos y las religiones publican en los boletines oficiales de un estado que el ser humano no puede ser feliz sin conocer a dios o arrasan estatuas milenarias, queman documentos que narraban historias de la antigua Mesopotamia y colocan el precio de una vida a un coste muy bajo. 



Publicación del BOE sobre la asignatura de religión



Nuestra civilización colisiona partículas buscando el origen del Universo, es capaz de modificar el genoma de otros seres vivos para su beneficio, sus emisarios nos envían datos desde los confines del sistema solar o desde el interior de un enorme cráter marciano. 

Nuestros “gigantes” nos han llevado a comprender que la materia y la energía están íntimamente relacionadas, que las estrellas cocinaron en su interior gran parte de la materia de la que estamos hechos o a erradicar por completo enfermedades de la superficie de nuestro planeta. 

No sé cuál es el momento exacto en el que a una civilización no se le puede engañar más, pero para algunos de nosotros ese momento ya ha llegado. No estoy en disposición de creer en un universo creado por y para una sola especie, no puedo aceptar que la homeopatía cura enfermedades o pensar que tengo derecho divino de imponer mis creencias a quien no piense como yo. 

Alguien ha escrito por las redes sociales que si no nos da miedo el mundo que estamos dejando a nuestros hijos… la respuesta es que  si… 

Hace tiempo que no nos subimos a los hombros de un gigante para mirar más lejos, quizás ya es hora…

Un millón de visitas al blog… Un millón de gracias.

Hoy el blog ha llegado al millón de visitas y no quería dejar pasar la ocasión sin agradeceros el apoyo que habéis dado a esta humilde bitácora desde sus inicios un septiembre del año 2011.

La filosofía del blog no ha cambiado desde que un tímido post de presentación con un vídeo de Sagan lo inauguró. El fin es el mismo, intentar hablar un poco de todo lo referente a la astronomía y a la exploración espacial, sin grandes pretensiones.

Mentiría si digo que tengo pensado grandes cambios para la página u otros proyectos. Solo lo que veis, una profunda convicción en la ciencia como modo de ver y entender la vida, una gran curiosidad por tratar de entender el enorme y vasto universo que nos rodea y una pequeña esperanza de ver al ser humano explorando el sistema solar como un paso más de su evolución.

Este año acompañaremos a la New Horizons en su increíble sobrevuelo a Plutón, el más famoso de los planetas enanos, a la sonda Dawn en su exploración de Ceres, por supuesto a la Rosetta en su viaje hacia el Sol orbitando alrededor del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko y caminaremos junto a los dos rovers marcianos Curiosity y Opportunity.

No dejaremos de lado una de nuestras pequeñas pasiones como son los planetas extrasolares y los pequeños pasos que va dando la astrobiología en mundos como Europa, Titán o Encelado.

Pero lo más interesante puede ser lo que precisamente no estemos nombrando…

Gracias a todos y cada uno de los que os habéis pasado por el blog en el primer millón de visitas, gracias a vuestros comentarios y al soporte en las redes sociales. ¡Nos vemos en el siguiente millón!

Y como siempre alguien que explica mejor que yo lo que puede ser el futuro de la raza humana. Sagan y su Wanderers (está subtitulado al español, darle al botón cc)

Hace 25 años que la Voyager 1 se giró para fotografiarnos

Un 14 de febrero pero del año 1990 la sonda Voyager 1 dirigió sus cámaras hacia nuestro planeta desde una distancia de casi 6.000 millones de kilómetros.

Carl Sagan había sugerido la posibilidad de tomar una instantánea de nuestro planeta desde casi la periferia de nuestro sistema solar. Casi nadie lo tomó en serio pero al final se realizó. Lo que vino después y lo que esa foto inspiró en Sagan algunos lo hemos visto muchas veces… Y como dije al principio del blog, cada vez que surja la oportunidad un servidor lo enlazará…

Ese pequeño punto azul pálido es de donde procede la raza humana, allí aparecimos como especie y allí hemos evolucionado hasta lo que ahora somos. Es nuestro hogar, nuestro punto de partida hacia el resto del cosmos.

La sonda que hizo la fotografía ya está fuera de nuestro sistema solar, nosotros apenas podemos mandar a nuestros semejantes más allá de la órbita baja de nuestro planeta… Pero nadie nos puede parar ahora, ni siquiera los más intransigentes de nuestros congéneres, ni siquiera los más retrógrados y ciegos, no pueden porque hemos visto demasiadas maravillas fuera de nuestro mundo, hemos divisado océanos en una luna de Saturno, hemos visto mundos helados con enormes masas de agua en su interior que quizás alberguen vida, nuestros robots se paran a contemplar atardeceres en los bordes de gigantescos cráteres de Marte y nuestras sondas visitan cometas o mundos tan alejados como Plutón…

Mientras alguien quede para contar estas maravillas el ser humano tendrá alguna posibilidad. Una de las soluciones a la paradoja de Fermi es que las civilizaciones siempre terminan por autodestruirse justo antes de poder expanderse por el universo, quizás es la historia que se repite una y otra vez en todos esos mundos que ahora sabemos que orbitan, por millones, otras estrellas, quizás no. Mientras algunos de nosotros podamos soñar con explorar y descubrir aún quedará alguna esperanza. El día que ese afán desaparezca nosotros también desapareceremos. Quizás es algo ligado a la evolución, quizás el universo ve aparecer y desaparecer mentes conscientes con cierta asiduidad… queremos saberlo…

Pd: Aquí hay otros dos enlaces sobre el punto azul pálido de Sagan. Uno del gran Rafael Bachiller y otro del maestro Dani Torregrosa mucho más rigurosos que yo.

La cápsula Orión no nos va a llevar a Marte

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Empiezo a escribir este post días después del primer test de vuelo de la cápsula Orión. En el primer intento el viento reinante en la zona de despegue, un barco que invadió la zona de seguridad del lanzamiento y un problema con el sellado de unas válvulas impidieron que se relizara el primer, y quizás, último vuelo de la nave espacial. Al día siguiente todo marchó según lo esperado. La cápsula se alejó a una distancia de 5790 kilómetros de nuestro planeta, algo que una nave pensada para ser tripulada por humanos no hacía desde la época de las misiones Apolo. Posteriormente reentró en nuestra atmósfera 4 horas y 13 minutos después, a una velocidad de 8,9 km/s para terminar amerizando cerca de la costa californiana.

En todos los medios veo que se vende este lanzamiento como el primer paso hacia la llegada del hombre a Marte, que es el primero de una serie de lanzamientos y misiones que nos llevarán a explorar más allá de la órbita baja terrestre… y esto no es así.

Los que seguis el blog conocéis mi entusiasmo por la exploración espacial, incluso este vuelo es seguido con interés y con ganas de que resulte un éxito, pero la realidad es otra.

Se ha invertido mucho en la construcción de la cápsula, Estados Unidos necesita dar un puñetazo en la mesa para volver al panorama espacial. Rusia es la única nación capaz de llevar seres humanos a la Estación Espacial y China lleva un crecimiento exponencial en su programa espacial asombroso, tanto que ya están planeando sus primeras colonias en la luna y algún rover para la superficie marciana.

Pero volvamos al tema de la Orión y la NASA. Me sorprende como en apenas unos meses la situación ha cambiado drásticamente. De unos informes catastróficos sobre el futuro de la agencia, de no tener un duro para ni siquiera mantener dos misiones como la sonda Cassini o el legendario Opportunity, a esto…

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Es la hoja de ruta que nos va a llevar, en 2030, a poner un pie sobre la superficie marciana… Hay de todo, los dos SLS (Space Launch System), viajes a asteroides acercados con anterioridad por otra sonda de la que solo se sabe el nombre, rutas a las lunas de Marte y una flecha que apunta a la roja y árida corteza marciana como objetivo final.

Mi deseo es que todo este gráfico se cumpla, deseo estar equivocado en mis planteamientos, y espero volver a este post en unos 16 años y tener que tragarme una por una las frases que en él he puesto.

Pero la realidad es otra.

El superlanzador de la NASA, el SLS, la versión gigante del Saturno V que nos llevó a la Luna, simplemente no existe. En ninguna de sus dos versiones, no existe. El próximo vuelo de la cápsula Orion será en 2017 o en 2018, ya no utilizará el Delta IV- Heavy, lo hará en el Space Launch System, si tal cohete existe por esas fechas.

Además hay otros datos que invitan a no confiar mucho en toda esta ola de optimismo. El Curiosity lo ha dejado bien claro, el viaje a Marte es una trampa mortal para un organismo tan frágil como el ser humano. ¿Dónde están las inversiones en las nuevas tecnologías que nos protegerán de la radiación equivalente a un scanner completo diario sólo durante el viaje? ¿Dónde los nuevos sistemas de propulsión que acorten la duración de la expedición para reducir la exposición? ¿La investigación en los sistemas de habitabilidad que se usarán en la superficie marciana? ¿Los mecanismos para reducir el impacto de la microgravedad en nuestros huesos o nuestros corazones? ¿O acaso el mayor viaje de descubrimiento y exploración en la historia de la humanidad va a ser simplemente montar a cuatro seres humanos en un cajón acolchado y lanzarlos a ver qué pasa?

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Quizás no debería publicar este post. Es un esfuerzo mal dirigido y sin apenas viabilidad el que ha iniciado la NASA, pero también es el único que, por ahora, existe (no Mars One no existe), pero ver en pleno siglo XXI como una versión vitaminada de la cápsula Apolo descendía lentamente sobre el océano con el único freno de unos bonitos y elegantes paracaídas, tal como las imágenes de los años 70 nos mostraban, ha podido conmigo.

Deseo estar equivocado, como ya he dicho antes, y que en tres años la Orion parta a bordo del SLS a darse una vuelta por las cercanías del sistema Tierra-Luna, y aún más deseo que en el 2030 aterrice sobre no se cual océano marciano (digo yo que no se atreverán a descender con paracaídas sobre las duras rocas marcianas cual Sojourner). Pero es que el futuro no era esto…

Pd: que dicen en foros y demás mentideros que el Universo no está hecho a escala del ser humano. Quizás, pero el Sistema Solar si. Y si aún permanecemos en la órbita baja de nuestro planeta (y con esfuerzo) es porque no hay voluntad de ir a ningún otro sitio. Como ya he comentado por ahí, cuando el ser humano decida realmente explorar e investigar su vecindario no habrá rincón del Sistema Solar que escape a su alcance. Con la voluntad política y social actual no saldremos jamás de nuestra órbita, incluso si mañana una Soyuz explota… ni eso…

Sí, quiero pertenecer a una raza de exploradores

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Llego muy cansado de una larga e intensa guardia en urgencias de 24 horas. Intento leer algo de lo que ha pasado en el día en el que apenas he tenido contacto con la realidad. Noticias, blogs, twitter,… el sueño me impide concentrarme en lo que veo, pero de repente entro en el blog de Dani y lo que contemplo me despierta completamente. La entrada en cuestión es “El impacto de Philae en los medios o el periodismo acientífico”. En seguida pincho el enlace que me lleva al artículo aparecido en el periodico “El Mundo” escrito por Pedro Simón (no tengo el gusto de saber quién es ni falta que me hace) “La parábola de Leónov (¿Merece la pena la inversión en la misión Rosetta?)” lo leo un par de veces y apago el móvil.

El artículo (si lo leeis podreis entender mejor lo que intento expresar) es una colección de sandeces y mentiras acerca del reciente descenso del módulo Philae y de la misión Rosetta en general.

Como dice Daniel no sabemos si dar publicidad a este tipo de cosas es bueno o malo, seguramente lo segundo pero el hecho de que salga en un diario de tirada nacional creo que le da toda la repercusión posible.

El primer párrafo versa así “Obviemos que la lavadora espacial rebotó dos veces como un balón medicinal. Dejemos a un lado que los ganchos para anclarla no se desplegaron. No hagamos sangre con que Philae cayó en la parte oscura del cometa, vaya, y entonces no recibe luz para cargar las pilas. Corramos un tupido velo sobre la defunción inminente de la sonda anunciada ya por los científicos. Pero no pasemos por alto lo que cayó el miércoles, con lo que está cayendo. Esto es: 1.300 millones de euros gastados exactamente para qué.”…. y así toda una serie de improperios y argumentos contra la investigación y la exploración espacial que prefiero no volver a reproducir por aquí.

Entre el cansancio y la indignación intento dormir aunque sea una hora, pero no puedo. En la última semana no es el primer ataque frontal que veo contra la inversión en ciencia o contra el gasto en la exploración espacial. Son varios ya. Demasiados.

Entre muchas posibilidades mi mente baraja la de que realmente estemos equivocados los que pensamos que cada euro invertido en ciencia siempre genera riqueza de una manera o de otra, a más corto o más largo plazo. Pero no, casi al instante vuelvo a entrar en razón….

Me produce una gran tristeza estos repetidos y sistemáticos ataques contra la investigación y contra nuestras ansias de conocer y explorar. La demagogia desplegada en estos ataques roza lo esperpéntico, carece de argumento y ademas sus argumentos son falsos.

La mezquindad de usar las muertes por hambre en el mundo o por enfermedades para atacar la inversión en ciencia es de mentes poco dadas al razonamiento o al pensamiento lógico. Es cierto que mirar un telediario o un periódico del siglo XXI es descorazonador, es realmente humillante para nuestra raza que en el año 2014 nuestra gente muera y sufra de la forma en la que lo está haciendo. Es bochornoso.

Pero si algo ha hecho mejorar en los últimos años la dignidad y la condición humana es lo mismo que atacan con tanta fiereza toda esta gente… la ciencia y dentro de la ciencia, si dentro de la ciencia, se incluye la investigación y la exploración, y dentro de la exploración se incluyen este tipo de misiones. Desde los viajes de Darwin que le llevaron a elaborar la teoría de la evolución hasta las primeras misiones espaciales que llevaron a revolución tecnológica en el ámbito de las telecomunicaciones o la medicina (resonancias, ecografias, diálisis, telemedicina,…).

Hace no muchos años la gente se moría de una simple diarrea o una infección bacteriana, la media de supervivencia de nuestra especie antes del descubrimiento de la penicilina no superaba los 50 años en Europa, ahora casi llegamos a los 80 en algunos países.

Los avances en los cultivos y la agricultura han conseguido multiplicar en varias magnitudes de orden nuestra capacidad de producir alimentos.

La simple aplicación de la asepsia e higiene en procedimientos quirúrgicos y los nacimientos de nuestros hijos han evitado millones de muertes desde que empezaron a aplicarse (y mira que fue criticada su introducción).

Yo quiero pertenecer a una raza donde la investigación y la exploración sea una prioridad. Creo firmemente en que la inversión en la ciencia siempre nos es devuelta de manera exponencial de diferentes formas y maneras. No imagino volver, como muchos desean, a una civilización donde impere la sinrazón y el oscurantismo ( ya hemos vivido muchos siglos de eso).

Y si me preguntan en concreto por la exploración espacial… SI… es la búsqueda de nuestros orígenes, es la aventura más apasionante en la que el ser humano se ha embarcado jamás. Nunca en la historia de nuestra raza hemos tenido tan cerca descifrar de donde venimos, de investigar otros mundos, de avistar nuevos sistemas planetarios y de, quizás, solo quizás, conocer como la vida puede haberse abierto camino en ambientes totalmente diferentes al nuestro.

Si de verdad creeis que la inversión en ciencia mata, buscar en la red lo que hace la inversión en armamento, el desfalco de nuestras arcas por la corrupción de nuestros políticos o las prácticas habituales de nuestro sistema capitalista despiadado sobre las capas más desfavorecidas de nuestra sociedad.

Mirad datos, por favor, mirad cifras… Basta de demagogia barata. Basta de mentir.

Pd: La “lavadora” Philae parece que ha encontrado moléculas orgánicas en el cometa. Los cimientos de la vida viajando en miles de cometas por todo el sistema solar. La misión ya es más que un exito. Es histórica.

Y el Cosmos ha hablado.

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Desde que abrí el blog una de las premisas fue intentar entender el complejo Universo que nos rodea.

Los descubrimientos se van sucediendo, uno tras otro, y de una manera que va acelerándose en los últimos tiempos. Exoplanetas, astrobiología, la exploración espacial… todo diferentes formas de mirar una misma cosa.

Desde hace pocos días muchas cosas tienen un poco más de sentido. Mi primera hija me ha mostrado de lo que es capaz el Universo y la evolución cuando se ponen de acuerdo, y el resultado es algo realmente bello.

Millones de átomos provenientes de explosiones de supernovas que sembraron el Cosmos de carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno,… toda una pléyade de elementos que han recorrido miles de millones de años luz para formar un ser humano único, irrepetible y maravilloso.

Espero que vea a nuestra especie colonizar gran parte del Sistema Solar, será testigo de la noticia de la primera prueba de vida fuera de nuestro planeta, deseo que sea parte de una civilización de la que se pueda sentir orgullosa (ya me encargaré de que sea parte de la solución y no del problema).

Nuestra raza necesita una generación que cambie muchas cosas, y tiene que ser la siguiente a la nuestra, no podemos permitirnos el lujo de perder más tiempo. Y la responsabilidad de que esa generación lo consiga es nuestra, la educación y los valores que les inculquemos son la base de nuestro futuro… a trabajar se ha dicho.

Pd: pido paciencia a los que seguis fieles al blog, ahora mismo es imposible seguir el ritmo de hasta ahora, pero la aventura de milesdemillones continúa, y con mucha más fuerza que antes…

Has nacido demasiado tarde para explorar la Tierra y demasiado pronto para explorar las estrellas

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Acabo de leer un pequeño post que comenzaba con esta dura afirmación, “You were born too late. You will never explore Earth. You were also born too early. You will never explore the stars.”

La traducción la tenéis en el título del post. Según esto somos una generación perdida en medio de dos grandes eras de exploración.

El autor rebate esta posición pesimista alegando que casi el 95% de los océanos son superficies que aún no conocemos y que todos los días se descubre alguna especie de ser vivo en cualquier rincón del mundo (esta parte no se la voy a discutir) pero luego habla sobre la exploración espacial y marca como grandes retos de nuestra generación el proyecto Mars One y la Spaceship Two de la compañía Virgin… y entonces es cuando empiezo a creer que quizás si que seamos una generación perdida…

Datos y más datos sobre el ilusionante proyecto de llevar toda una colonia a Marte a partir de 2025, miles de voluntarios apuntados, proyectos de infraestructuras que permitan sobrevivir al ser humano a la duras exigencias del planeta rojo… Luego las bondades de el turismo espacial a cargo de la nave abanderada de la compañía Virgin…

No existe nada de eso. Solo prototipos en el caso de la Spaceship Two que ya va generando un retraso importante año a año(y de todas formas es un vuelo suborbital) y de la colonia de Mars One solo existen varias diapositivas en powerpoint. Solo eso.

Podríamos ser más rigurosos y extender la mirada a otros proyectos públicos o privados a lo largo de nuestro planeta. Pero la visión es descorazonadora. Tenemos la Nasa totalmente en quiebra con el proyecto de un super lanzador, el SLS, que quizás nunca vea la luz y además se lleve por delante a la propia agencia. Un lanzador sin ninguna misión asignada (lo del asteroide suena a chiste) y con un plan de vuelo de una o dos misiones al año, algo insostenible para el menguante presupuesto que está devorando.

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Tenemos a la iniciativa privada como la ilusionante Space X cuyos avances están siendo enormes en muy poco tiempo. Lanzadores como el Falcon Heavy son una gran noticia para el panorama aeronáutico. Pero es más de lo mismo, hace 40 años ya teníamos uno muchísimo más potente llamado Saturno V, que lo mismo os suena.

Nuestra generación se ha estancado en los primeros pasos hacia el Cosmos. Apenas dos naciones, Rusia y China, tienen capacidad para colocar humanos en la órbita baja. Tenemos una estación espacial de 15 años de antigüedad en esa misma órbita y una serie de sondas explorando el sistema solar que no van a ser reemplazadas en su gran mayoría gracias a los bestiales recortes que sufre la agencia espacial norteamericana.

No sé que pensáis vosotros pero creo que la afirmación con la que abría el post en parte es cierta.

Nos hemos frenado en seco a la hora de comenzar nuestro viaje de exploración estelar. Y no solo eso, no estamos haciendo nada para que, al menos, la siguiente generación tenga una base sobre la que impulsarse, y aún más, estamos destrozando la poca que teníamos nosotros.

Muchas palabras y proyectos sobre el viaje tripulado a Marte para 2025-2030 cuando no estamos inviertendo ni un solo céntimo en las tecnologías que necesitaremos (y que ahora no tenemos) para asentarnos.

No existe un lanzador capaz de llevarnos más allá de unos centenares de kilómetros más allá de nuestra atmósfera, no existen las tecnologías necesarias para proteger a la tripulación de la radiación cósmica que bombardearía su desprotegido ADN durante los 6-9 meses de viaje (con los sistemas de propulsión idénticos a los de la década de los 70 que ahora poseemos). Soporte vital, comunicaciones,… sin hablar de cómo mantenerlos con vida en un entorno tan hostil como el marciano.

Y eso si hablamos del planeta más cercano, no estamos en disposición de imaginar una expedición al sistema solar exterior, no al menos en este siglo.

A principios de los 70 todo parecía que iba a ser diferente. ¿Qué van a escribir los libros de historia sobre nosotros?

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