Las manchas brillantes de Ceres a color y gran resolución 

Mancha central del cráter Occator (NASA/JPL/UCLA)

Al fin podemos observar en todo su esplendor las famosas manchas brillantes del cráter Occator

Mientras nuestra especie pone todo su empeño en autodestruirse (ya sean europeos, árabes o lo que se tercie) una pequeña sonda orbita un pequeño mundo y nos envía imágenes tan bellas como la que abre el post.

Es la hermosa mancha central del cráter Occator, de un precioso color blanco brillante y con cambios de tonalidad en su parte central, depósitos de sales según los últimos datos de la Nasa, pero con un origen aún incierto. Lo que sea que lo forma aún está activo, se ha comprobado que los materiales que la forman se volatilizan al estar bajo la luz del sol y la mancha no decrece por lo que existe una tasa de recuperación. (Muchos vemos la imagen y lo primero que pensamos es vaya pedazo de criovolcán tenemos delante)

Manchas brillantes alojadas en el lecho del cráter Occator (NASA/JPL/UCLA)

La mancha principal tiene un diámetro de nueve kilómetros y está conectada por un sistema de grietas con el resto de manchas de menor tamaño presentes en el lecho del cráter. Se desconoce el origen de las grietas pero es fácil pensar que comunican, de alguna manera, el interior del planeta con la superficie, estando íntimamente relacionadas con la presencia de las manchas. 

Mapa global de Ceres obtenido por la sonda Dawn (NASA/JPL/UCLA)

La sonda Dawn ya se encuentra en su órbita más cercana a la superficie del planeta enano a sólo 385 kilómetros de altura. Desde allí sigue mandando datos sobre un mundo que ha fascinado a los astrónomos. La imagen superior es un mapa global de Ceres, y en ella se han exagerado la tonalidad de los colores para poder diferenciar las distintas composiciones minerales. Si nos fijamos bien podemos ver sitios donde predomina el color azul, esos terrenos son candidatos a estar compuestos por hielo de agua, algo que el espectrómetro de la nave ya ha confirmado que existe en el cráter Oxo

Imagen del cráter Oxo. La flecha señala la concentración de hielo de agua (NASA/JPL/UCLA)

Poco a poco nos irán llegando más datos de Ceres que permitirán que entendamos más otro de los planetas enanos que han resultado ser más complejos de lo esperado. 

Fuente:    http://www.nasa.gov/feature/jpl/bright-spots-and-color-differences-revealed-on-ceres

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Plutón pudo albergar lagos y ríos de nitrógeno líquido

Formación que asemeja a un lago helado en Plutón (NASA/JHUAPL/SwRI)

A medida que la sonda New Horizons va mandando más datos del sobrevuelo del pasado 14 de Julio lo que vamos conociendo de Plutón nos va sorprendiendo, y de qué manera. 

Los modelos que llegan sobre cómo ha cambiado el clima y la presión atmosférica del planeta enano a lo largo de millones de años nos conducen a un pasado fascinante… puede que hace unos centenares de millones de años ríos y lagos de nitrógeno líquido corrieran por la helada superficie de Plutón. Hay modelos que indican que la presión atmosférica pudo ser lo suficientemente alta como para derretir el nitrógeno.

La imágen que abre el post tiene muchas de las características que se le puede atribuir a un lago helado. Pocas explicaciones geológicas pueden explicar los suaves contornos y el contraste del hielo del interior del supuesto lago con el resto de la superficie circundante. 

Estructuras que pudieron ser excarvadas por nitrógeno líquido (NASA/ JHUAPL/ SwRI)

Uno de las causas que puede haber provocado la existencia de líquido en superficie es la inclinación del eje de Plutón, está inclinado 120 grados (en la Tierra solo tiene 23 grados de inclinación), esto produce que a medida que el planeta enano orbita alrededor del sol se produzcan uno de los cambios estacionales más extremos del sistema solar. 

Ahora mismo los modelos atmosféricos indican que la presión medida por la sonda es bastante más baja de lo que se podría esperar. Esto indica que el planeta se encuentra en una fase intermedia entre dos tipos de climas muy extremos. 

Si todo esto se corrobora hace 800.000 años pudo haber ríos y lagos en un mundo situado a 5.000 millones de kilómetros del Sol. Y lo que es más sorprendente puede que dentro de otros tantos esa visión maravillosa podría volver a repetirse. 

Fuente: Phenomena National G.

El telescopio espacial Kepler captura la primera onda de choque de una supernova

La misión extendida del telescopio espacial Kepler está siendo mucho más fructífera de lo esperado. 

Esta vez el logro obtenido no tiene nada que ver con su incansable búsqueda de exoplanetas. Lo que ha conseguido ver Kepler es la primera onda de choque que se genera justo al comienzo de la explosión de una supernova

En este caso la estrella observada ha sido KSN2011d, una gigante roja 500 veces mayor que nuestro sol situada a 1.200 millones de años luz. Lo que se ha visto es la muerte de una estrella desde sus primeros pasos. La explosión de una supernova de tipo II, como es la de este caso, comienza cuando la estrella se queda sin combustible causando el colapso de su núcleo debido a las enormes fuerzas gravitatorias de todas sus capas. 

En el gráfico que abre el post podemos observar la curva de luz de la moribunda estrella. Debido a que es una gigante roja su brillo es de unas 20.000 veces el de nuestro sol. De repente los fotómetros del Kepler captan un súbito aumento en la curva de brillo, la primera explosión de la gigante provoca un estallido de luz equivalente a 130.000.000 veces el brillo de nuestro Sol. 

Curva de luz de una supernova tipo II captada por el Kepler (NASA Ames)

Esa primera explosión solo duró 20 minutos y es la expulsión de las capas externas que han caído sobre el núcleo debido a la fuerza de la gravedad, a la que ya no se opone ningún tipo de fusión nuclear. Luego la curva sigue creciendo hasta llegar a ser 1.000.000.000 de veces más brillante que el sol. 

Nadie sabe cuando una estrella va a convertirse en una supernova, por lo tanto captar un evento que solo dura unos 20 minutos solo puede conseguirse a través de una monitorización continua del astro. Esto es lo que ha conseguido Kepler, abriendo una nueva puerta al estudio de la formación de las supernovas… eventos que significan la muerte de una estrella y también la diseminación de elementos pesados fundamentales para la vida.

Fuente: Nasa news

La génesis de un planeta alrededor de la estrella HL Tau

Imágenes de ALMA (izquierda) y el VLA (derecha) del disco protoplanetario alrededor de HL Tau (NRAO/AUI/NSF)

Dentro de la astronomía hay imágenes hermosas por su impacto visual y otras por los conocimientos que nos aportan. 

Hace unos meses el observatorio ALMA recogía una de las imágenes más representativas de esta nueva edad de oro de la astronomía. Un disco de gas y polvo con numerosos surcos rodeando a la estrella HL Tau, una joven estrella situada a 450 años luz de nuestro planeta. (Es la parte izquierda de la imagen que abre el post) 

La explicación que se dió a esa imagen fue que en los surcos del disco se estaban formando los nuevos planetas. Estos espacios vacíos eran el resultado de la formación planetaria y de haber limpiado toda la órbita de deshechos. 

Todo correcto y acorde con nuestras teorías de formación de planetas, hasta que pasa lo de siempre, el cosmos nos sorprende…

La parte de la derecha de la imagen que abre el post es una nueva imagen obtenida por el Very Large Array (VLA). En ella podemos observar que la acrección de gas y polvo que formará el futuro planeta se está produciendo en la zona del anillo, no en la de los surcos. La concentración observada es de entre unas tres y ocho veces la masa terrestre y es un mecanismo de formar mundos no contemplado hasta ahora. 

Imagen sobrepuesta del telescopio ALMA y del VLA ( NRAO/AUI/NSF)

Con este nuevo modelo de formación se solucionarían algunas de las dudas que se mantenían con el anterior. La formación de protoplanetas en el disco es una forma más rápida de generar planetas, el tiempo que dispone una estrella para formar planetas es limitado. Ahora mismo HL Tau tiene solo un millón de años (nuestro sol tiene 4.500 millones), aún no ha comenzado a quemar hidrógeno en su núcleo, pero dentro de poco comenzará su secuencia principal, la radiación que producirá el paso a su edad adulta disipará gran parte del disco y los planetas que no se hayan llegado a formar ya no podrán hacerlo. 

Es increíble que podamos observar con tanta nitidez el nacimiento de un planeta alrededor de una estrella tan lejana. Y lo mejor es que en los próximos años vamos a poder verlo mucho mejor. 

Fuente: NRAO news

El espectrógrafo HARPS confirma cambios diarios en las manchas brillantes de Ceres

Crater Occator (Nasa/sonda Dawn)

El espectrógrafo HARPS, situado en el observatorio de La Silla en Chile, ha confirmado la presencia de cambios diarios en las manchas brillantes del cráter Occator de Ceres. 

La precisión del HARPS ha logrado, no solo detectar como rotan cada 9 horas los puntos brillantes, sino como cambia su composición de una rotación a otra. La única explicación a estas variaciones en el espectro es que el material que las forma es volátil y se evapora con la luz del sol. 

El equipo liderado por Paolo Molaro observó Ceres dos noches consecutivas, el efecto Doppler producido por la rotación del planeta enano produce mínimos cambios en el espectro que recibe HARPS. Los cambios observados de una noche a otra no podían ser explicados solo por la el movimiento de Ceres. La composición de las manchas había cambiado, lo que fuera que las forma es volátil y se había evaporado en parte al estar expuesto a la radiación solar.

De ser ciertas estas mediciones se confirmaría que la composición de Ceres es muy diferente a Vesta, el asteroide que visitó con anterioridad la sonda Dawn. Además de estar internamente activo todavía queda por descubrir cuál es la fuente continua que nutre el material de las manchas, ya que es de lógica que si sabemos que el material se evapora de algún lado tiene que reponerse. 

Sabemos que Ceres es rico en agua pero lo que no hemos podido es relacionar ese agua con las misteriosas estructuras del cráter Occator. 

Esperamos más datos de Dawn, pero ahora sabemos que cuándo acabe la misión tenemos instrumentos en la Tierra que podrán seguir observando el pequeño planeta enano. 

Fuente: Eso news

No deberían existir planetas alrededor de una gigante roja…

Disco de polvo rodeando a un a estrella evolucionada (ESA/VLTI)

 
Solo fue una simple observación, nuestro destino se situaba a unas decenas de años luz de la antiguamente conocida como constelación de Vela, esa vieja manía del capitán de cartografíar cada sitio por el que pasábamos…

Por antiguas observaciones sabíamos que existían, sorprendentemente existían. Discos de polvo y gas alrededor de antiguas estrellas, gigantes rojas que en el final de sus vidas habían engullido y desintegrado sus sistemas planetarios intentando redimirse antes de terminar sus longevas existencias. 

Los viejos telescopios de principios del siglo XXI habían conseguido retratar los pasos previos de lo que ahora estábamos a punto de ver. 

Detalle del disco de gas y polvo alrededor de la estrella doble IRAS 08544-4431 (ESA/VLTI)

La vieja estrella doble IRAS 08544-4431 había sido de las primeras en mostrarnos sus secretos. El conocido VLTI (Very Large Telescope Interferometer) nos sorprendió con una nítida imágen de un disco de polvo circundante a una gigante roja. Ese disco sólo debía existir alrededor de estrellas jóvenes, en pleno proceso de formación estelar y de los protoplanetas que más tarde conformarían un verdadero sistema planetario. 

Disminuimos la velocidad, y ahí estaban (al capitán le encantaba la manera en la que el cosmos nos tomaba el pelo una y otra vez), toda una pléyade de nuevos planetas alrededor de una devastadora y enorme gigante roja. La segunda generación de planetas que una sola estrella había sido capaz de crear. 

Nos detuvimos solo por unos minutos, pensando si la vida tendría tiempo de surgir por segunda vez en el mismo sistema solar, incluso si conseguía surgir y evolucionar, si sería capaz de sospechar lo que su venerada y gigante estrella natal había hecho con la primera generación de planetas que la orbitaron. 

Ya estábamos a millones de kilómetros cuando todavía resonaba la grave voz del capitán… “nunca dejará de sorprenderme todo esto, las mismas cenizas,… quien lo diría…”

Fuente: Eso News

Nubes surcando un cielo azul… Nieve en cimas montañosas… Plutón es asombroso. 

  

Diferentes capas de neblinas sobre el imponente paisaje de la Planicie del Sputnik (NASA/JHUAPL/SwRI)

Ya fue un momento increíble cuando recibimos las primeras imágenes de las diferentes capas de la atmósfera de Plutón. Nos quedamos boquiabiertos admirando como el nitrógeno y el metano reaccionaban en las capas altas para formar tolinas gracias a la tenue luz de un sol situado a 5.000 millones de kilómetros. Y ahora llegan estas nuevas imágenes…

Flechas señalando las distintas formaciones nubosas en la atmósfera de Plutón (NASA/JHUAPL/SwRI)

No sé si podéis distinguir una flecha blancha en el lado izquierdo de la instantánea, o varias en la parte superior, señalan lo que pueden ser nubes… Unas nubes en una atmósfera de un planeta enano localizado en las fronteras de nuestro sistema solar, una condensación del material que forman las distintas capas de neblinas que nos habla de una atmósfera con procesos mucho más complejos que los imaginados hasta ahora.

Si tenemos nubes formándose en la atmósfera quizás no nos sorprenda que de vez en cuando ocurra otro proceso meteorológico en Plutón, quizás a estas alturas nadie se sorprenda si escucha que puede que nieve en Plutón

Metano condensado en forma de nieve situado en las cimas de las montañas de la región de Cthulhu (NASA/JHUAPL/SwRI)

Y así lo podemos observar en nuevas imágenes de la región de Cthulhu, una zona de color más oscuro situada al este de la brillante Planicie del Sputnik (el corazón de Plutón). En sus dominios existe una cadena montañosa de unos 420 kilómetros de longitud, mayormente coloreada por un intenso color anaranjado producto del depósito de tolinas procedentes de la atmósfera, podemos distinguir un material de color blanco brillante en las zonas donde el terreno se eleva más… Metano condensado en forma de nieve, cumbres nevadas en uno de los mundos más fascinantes que el hombre ha visto jamás. 

Fuente: Nasa News