Había vida en la Tierra hace 3.770 millones de años. Acercándonos a LUCA

Túbulos producidos por microorganismos en rocas sedimentarias de Quebec (Nature)


Acaba de salir en Nature una nueva investigación que retrasa, aún más, la edad en la que apareció la vida en nuestro planeta. 

Un equipo internacional de científicos han encontrado unos pequeños filamentos y tubos de hematita en formaciones de cuarzo creados por bacterias que vivían en el hierro. El sitio donde se han encontrado los restos más antiguos de vida de los que tenemos conocimiento es el cinturón de Nuvvuagittuq, un lugar situado en Quebec (Canadá), un emplazamiento de culto entre los geólogos ya que está formado por rocas sedimentarias datadas entre 3.770 y 4.300 millones de años, una zona que pertenecía a un sistema de fuentes hidrotermales oceánicas repleto de hierro. 

Restos de oxidación de materia orgánica hallados por los investigadores en la zona de Nuvvuagittuq (Nature)


La Tierra se formó hace 4.600 millones de años, estamos hablando de microorganismos que dejan su huella en rocas que aparecen apenas 300 millones de años después. Si tenemos en cuenta el tiempo que le costó a nuestro planeta enfriarse mínimamente, la disminución de impactos en su superficie proveniente de la época conocida como el “Gran Bombardeo”, la aparición de algo parecido a una atmósfera primigenia,… estamos hablando, en tiempos geológicos, de una aparición casi instantánea de la vida en nuestro mundo, la existencia de vida en el primer momento que fisica, química y biológicamente pudo ser,… algo que da mucho que pensar. 

De ser cierto este temprano despertar de la vida sólo estamos delante de dos hipótesis, o la vida tuvo un génesis fuera de nuestro planeta y de alguna manera llegó (y arraigó) en un planeta recién formado pero con las características suficientes para permitir su continuidad, o la vida surge a la primera oportunidad que tiene…

En la primera opción hablamos de panspermia, un tránsito de vida desde un cercano mundo que ha tenido una génesis primaria o no, hablamos de hace 4.000 millones de años, con un Marte en el máximo punto de su habitabilidad, con océanos de agua líquida en superficie y temperaturas más templadas. 

En la segunda opción hablamos de química orgánica cuya evolución natural tiende a formar vida casi instantáneamente, unas temperaturas no demasiado extremas, nutrientes, una fuente de calor como pudieron ser las fuentes hidrotermales oceánicas, una mínima protección con una atmósfera y un campo magnético generado por un núcleo metálico,… 

Las consecuencias pueden ser inimaginables, vida microscópica en incontables localizaciones a lo largo de nuestro sistema solar y nuestra galaxia. Si  encontramos estos mismos fósiles en estratos marcianos de hace 4.000 millones de años tendremos una respuesta de donde venimos, al menos en un primer paso. 

La vida compleja, eucariota, organizada, diversificada,… eso es otro tema, le costó mucho aparecer, requirió demasiados factores para aparecer, quizás demasiados,.. 

Fuente: Nature

Actualización: cada vez nos vamos acercando a LUCA cada vez más, quizás cuando estemos a punto de tocarlo con los dedos nos demos cuenta que nunca estuvo aquí. 

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