La luna Europa podría tener placas tectónicas activas, algo fundamental para la vida.

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La luna de Júpiter, Europa, lleva un par de semanas proporcionando noticias de gran valor científico. No hace muchos días que hablábamos de la presencia de materiales arcillosos (orgánicos) en la superficie del helado satélite, luego unas observaciones del Hubble nos sorprendían con la existencia de chorros de vapor de agua emanando de su corteza muy similares a los existentes en Encelado.

Todos estos descubrimientos, unidos a la existencia de un enorme océano de agua líquida en su interior colocaban a Europa como el principal candidato a albergar vida fuera de nuestro planeta. Pero el último hallazgo sería fundamental para la habitabilidad del satélite… Placas tectónicas activas similares a las de nuestro planeta… El único lugar fuera de nuestro planeta donde existiría este fenómeno.

Las placas tectónicas serían clave para proveer de nutrientes a hipotéticos organismos existentes en el océano subterráneo de la luna.

Se sabe desde hace tiempo que la superficie de Europa es relativamente joven, renovándose con hielo nuevo continuamente, ascendiendo a través de lo que se conoce como “bandas de dilatación”. Los nuevos estudios sugieren que esas bandas actuarían como las placas tectónicas terrestres.

Se han descubierto por primera vez zonas de subducción, localizaciones donde el hielo antiguo desciende a zonas del subsuelo de la luna o incluso podría llegar al océano interior. Este hecho sería fundamental para la supervivencia de hipotéticas formas de vida. Ese hielo antiguo podría llevar consigo desde la superficie nutrientes y minerales imprescindibles para la existencia de cualquier tipo de microorganismo.

Si juntamos los descubrimientos de las últimas semanas tenemos un mundo con un océano interior de agua líquida protegido de la intensa radiación de Júpiter por una corteza de hielo de kilómetros de espesor, sustancias orgánicas en superficie que podrían ser trasladadas al interior de la luna por mecanismos similares a los de las placas tectónicas terrestres y chorros de vapor de agua emitiéndose a gran velocidad que podrían demostrar que la comunicación entre subsuelo y superficie es continua. Es decir, tenemos un objetivo de primera magnitud en el campo de la astrobiología. Es el primer lugar del Sistema Solar donde tenemos que mirar si queremos encontrar vida fuera de nuestro planeta. Y no hay programada ninguna misión específica para Europa en los próximos 20 años…

Fuente: http://themeridianijournal.com/2013/12/europa-may-active-plate-tectonics-study-suggests

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