Los sistemas con dos estrellas son más propicios para la vida

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Nuestra especie está acostumbrada a mirar al cielo y ver un solo Sol brillando en su firmamento. Pero esa no es la norma en nuestra galaxia, en nuestro vecindario cósmico abundan los sistemas binarios y los triples.

De siempre hemos asociado el hecho de orbitar una solitaria estrella con el ideal de habitabilidad.

Ahora un nuevo estudio habla sobre una mayor probabilidad de albergar vida en lunas cuyos planetas orbiten sistemas binarios.

Dos estrellas entrelazadas gravitatoriamente pueden amortiguar, en parte, los vientos y la radiación de cada una de ellas, creando un ambiente más permisivo para la vida e incrementando la zona de habitabilidad alrededor suya.

Los resultados se han presentado en la 223 reunión de la Sociedad Astronómica Americana, y se han basado en los datos recogidos por el telescopio espacial Kepler.

Una estrella jóven y activa emite grandes cantidades de radiación que podría barrer todo tipo de vida que surgiera en las superficies de planetas cercanos. Si a esta estrella le sumamos una compañera estos devastadores efectos podrían suavizarse.

Algunas binarias están muy separadas entre sí, en estos casos un planeta orbitando cualquiera de las dos estrellas no se beneficiaría de la asociación. El estudio se ha centrado en aquellos casos en los que ambas estrellas orbitan con una frecuencia entre 10 y 60 días terrestres, y que además posean planetas orbitando al sistema binario, los llamados sistemas circumbinarios.

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Los efectos favorables para la vida en estos sistemas no solo se reducen a la disminución de los eventos negativos, como el aumento de la radiación o de los potentes vientos estelares que pueden dejar desprovista de atmósfera los planetas cercanos. También hablamos de que al sumar los brillos de ambas estrellas alejamos la distancia a la que empieza la zona de habitabilidad (aquella donde puede existir agua en estado líquido en la superficie del planeta), disminuyendo la probabilidad de que los mundos candidatos puedan ser esterilizados de toda vida posible.

Según la reciente investigación si nuestro sol tuviera una compañera, quizás habría agua en la atmósfera de Venus, haciéndolo potencialmente habitable, incluso el clima en la Tierra sería aún menos extremo y más húmedo.

Se aproxime a la realidad o no esta hipótesis lo que empezamos a tener claro es que la variedad de sistemas solares que existen a lo largo del Universo es inmensa, y el nuestro no es ni el más común ni el más favorable para la potencial habitabilidad, quizás otros sistemas estén más preparados para la vida con dos o tres planetas o lunas habitadas, quizás…

Fuente: space.com

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