Los 5 meses de misión de Chris Hadfield en 90 segundos

Por si alguien se ha perdido los gloriosos 5 meses del comandante Chris Hadfield en la ISS aquí va un vídeo de 90 segundos para resumirlo.

En su canal de youtube podéis convertir esos 90 segundos en una experiencia inolvidable.

Y de aperitivo a todo lo que te has dejado por ver. En efecto, otra canción. “A song from Space”.

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Chris Hadfield homenajea a David Bowie en su última noche a bordo de la ISS (Space Oddity)

Este astronauta canadiense ha hecho las delicias de todos los amantes de la exploración espacial durante su estancia en la Estación Espacial Internacional.

Chris Hadfield ha tocado la guitarra, nos ha enseñado a lavarnos las manos en gravedad cero, ha realizado experimentos, fotografías impresionantes de todos los rincones de nuestro planeta…, nos ha hecho disfrutar como niños.

Y todo esto tuiteándolo en directo desde su privilegiada posición. Pero lo de esta noche me ha llegado al alma.

Hace unos pocos minutos acaba de lanzar un tuit con un homenaje a David Bowie y su “Space Oddity” cantado por él mismo mientras pasea por la ISS.

Este tío es muy grande. No tengo palabras. Si que las tengo. Que envidia.

Feliz regreso mañana a la superficie terrestre comandante. Hay noches que quedan grabadas en la memoria y esta creo que va a ser una de ellas.

Estos cinco minutos de vídeo demuestran que el ser humano está llamado a grandes empresas, y no a lo que nos estamos acostumbrando a ver todos los días.

Y como la exploración espacial apenas interesa y no queremos saber nada de esas cosas que orbitan por allá arriba gastando nuestro dinero tontamente, captura de pantalla a día 14/5 (solo fijaros en el número de reproducciones). Eso.

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Actualización: la expedición número 35 ya ha tomado tierra sin ningún contratiempo. Bienvenidos.

Actualización 14/5 23:45 La ciencia y el espacio sigue sin interesar lo más mínimo…

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Curiosity selecciona un segundo objetivo para taladrar

El equipo de operaciones del Curiosity ha seleccionado un nuevo objetivo para el taladro que lleva a bordo.

El segundo destino ha sido bautizado “Cumberland” y está a unos 2.75 metros al este de la roca donde hizo la primera perforación en Febrero.

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Como su predecesora, la nueva zona elegida es de aspecto plano, con “venas” de aspecto más pálido atravesándola.

La primera perforación dió como resultado la confirmación de un ambiente favorable para la vida microbiana. Esta segunda maniobra pretende confirmar los resultados de la primera, y espera algunos nuevos después de examinar el nuevo destino.

Aún siendo muy similar a la zona “John Klein”, la recién bautizada “Cumberland” posee más densidad de gránulos resistentes a la erosión que dan un aspecto abombado a la zona. Estos pequeños macizos se forman cuando el agua inunda el terreno durante años. Un análisis de esta muestra puede darnos mucha información acerca de la variabilidad entre dos zonas muy cercanas.

Los ingenieros de la misión acaban de realizar una actualización del software después de una pausa de cuatro semanas provocada por la conjunción Marte-Sol-Tierra. Este tiempo lo ha dedicado el rover a monitorizar la atmósfera marciana.

Ahora, por fin, se vuelve a poner en marcha el mayor laboratorio que la humanidad ha mandado jamás fuera del planeta.

Nueva foto directa de otro sistema planetario distinto al nuestro

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No tengo palabras para describir este tipo de fotos.

Esta imagen muestra los planetas que orbitan alrededor de la estrella HR 8799. Esto es posible gracias a complejos algoritmos que suprimen la luz de la estrella madre. Es un verdadero placer ver directamente algo tan inmensamente lejano.

Los cuatro puntos indicados con letras son los planetas. Si habéis oido bien, son planetas.

Es el siguiente paso de nuestra astronomía, los hemos detectado, ahora queremos fotografiarlos. Telescopios terrestres han empezado a tomar imágenes en infrarrojo de nuevos sistemas extrasolares.

No son solo fotos, estos telescopios que obtienen estos retratos en infrarrojo pueden ser equipados con espectrógrafos, equipos que nos revelan trazas de moléculas, y eso ya si que son palabras mayores.

En un futuro podremos tener la foto directa de un exoplaneta y poder analizar los moléculas que componen su atmósfera. Esa tecnología puede estar disponible en unos 5 años. Lo que ahora hace falta es tener observatorios tanto en superficie como en el espacio que puedan aprovecharse de ella.

El nuevo estudio sobre el sistema de HR 8799 nos enseña cuatro planetas de tipo gigante, de tamaño mucho mayor que nuestro Júpiter.

El proyecto 1640 ha empezado a “olfatear” en las atmósferas de estos 4 exoplanetas, lo poco que se desprende del estudio es que existe o bien metano o bien amonio, nunca una mezcla de los dos en el mismo planeta. Y esto solo son los primeros pasos de este ambicioso proyecto.

Empieza una nueva era.

¿Por qué la naturaleza forma exoplanetas tan fácilmente?

Nadie puede negar que estamos viviendo el momento más importante de la astronomía exoplanetaria. Todos los días hay alguna noticia nueva relacionada con el descubrimiento de algún planeta fuera de nuestro sistema solar, algún nuevo dato sobre la posible composición de la atmósfera de un cuerpo situado a decenas sino cientos de años luz de nuestra Tierra, hallazgos de mundos cada vez más parecidos al nuestro, dentro o fuera de la zona habitable de sus estrellas,….

Toda esta explosión de datos se la debemos, fundamentalmente, al telescopio espacial Kepler, al COROT y a algunos observatorios en la superficie terrestre que colaboran corroborando los descubrimientos o haciendo nuevos.Es tal la progresión que quizás el número de exoplanetas conocido haya aumentado de aquí a que termines de leer el post.

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algunos de los sistemas planetarios conocidos hasta la fecha

Toda este caudal de información nos lleva a reflexionar sobre lo fácil que la naturaleza crea planetas. Teniendo en cuenta que acabamos de empezar a mirar en un pequeño y reducido espacio de nuestro vecindario cósmico, con unos medios que distan mucho de lo que realmente los límites de la física nos permiten. Ascendiendo, solo desde 2009 y solo por el Kepler , el número de candidatos a más de 3.000. Son muchas pistas que nos indican que los planetas en el universo son algo muy común.

Ahora mismo existen dos grandes teorías acerca de la formación planetaria. Una es llamada acreción de núcleo donde pequeños objetos se combinan para formar otros más grandes, la otra se conoce como inestabilidad gravitacional y es justo al contrario de la anterior, grandes nubes de gas y polvo se fragmentan en pequeñas partes.

Estos dos modelos son los que nos basamos por ahora, pero se intuye que existen muchos otros procesos que influyen en su formación. Sería lógico pensar que el modelo de acreción es el más común para formar planetas rocosos y los gaseosos vendrían como resultado de la inestabilidad gravitacional, y esto es algo que no siempre se cumple.

Construir planetas rocosos y hacerlo con la prevalencia con la que estamos viendo que existen es exigir demasiado a la teoría de acreción de núcleos. Hay que empezar con granos de polvo de tamaño mucho menor que un metro y terminar con un planeta entero, encima estas partículas deben enfrentarse al viento que forma el gas de sus proximidades, lo que puede hacer todo este proceso mucho más lento y costoso. Debe haber cosas que se nos escapan, lo que estamos observando nos dice que así debe ser. No es posible que se formen planetas de tipo rocoso tan rápido (como ya vimos en un post anterior dedicado a las enanas rojas y sus mundos habitables ) y de forma tan común solo siguiendo este modelo.

Kepler está destrozando nuestro ideal de sistema solar a medida que avanza en sus descubrimientos. Ya no hablamos solamente de los modelos de formación planetaria, es que al ver los sistemas planetarios que hay alrededor nuestro nos damos cuenta que el nuestro no parece ser “normal”.

La mayoría de sistemas extrasolares tienen un gigante gaseoso muy cerca de la estrella madre, mucho más cerca que los planetas rocosos del mismo sistema. Es como si en el nuestro un enorme Júpiter orbitara a una distancia mucho menor que nuestro Mercurio y que luego, a mayor distancia, aparecieran planetas como Venus y la Tierra. No somos un ejemplo a seguir en nuestro vecindario cósmico.

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algunos ejemplos de sistemas extrasolares descubiertos comparados con el nuestro

De lo único que estamos seguros es que al universo le gustan los planetas, es un paso más de su natural evolución. Además, nos damos cuenta que los forma con una facilidad asombrosa, son tan comunes como lo puede ser la formación de galaxias o el estallido de supernovas, solo que hay procesos en el cosmos que nos es más fácil de observar.

La nueva generación de telescopios está llamada a arrojar un poco más de luz sobre el tema, consolidando algunas de las teorías que hoy damos como válidas y maltratando otras. Solo tenemos unos pocos conceptos claros por ahora, al universo le encanta formar planetas, le encanta crearlos de todas los tamaños y a todas las distancias de varios tipos de estrellas, quizás al universo le gusta formar vida.

Fuente: astrobites.org

Ha llegado la hora de ir a Marte.

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La Nasa lo ha dicho claro. Si queremos pisar la superficie marciana en 2030 no hay mucho tiempo para establecer un plan y desarrollar las tecnologías que se requieren para tan magna misión.

Estos días se celebra en la Universidad George Washington una importante reunión que marcará el futuro de los viajes tripulados a Marte. En la “Humans 2 Mars Summit” se están colocando las bases de lo que puede ser la mayor gesta de la humanidad, convertirla en la primera especie terrestre en colonizar otro planeta.

Según Charles Bolden, actual director de la agencia espacial, “el interés por ir a Marte nunca ha sido mayor, estamos ahora ante la oportunidad de cumplir lo que pienso que es el destino del hombre, pisar otro planeta”.

Mandar astronautas al planeta rojo requerirá, seguramente, de al menos tres misiones: una para lanzar a la tripulación y el vehículo para el viaje de ida, otra para lanzar el hábitat que los mantendrá con vida en la superficie marciana y otra para lanzar el vehículo que los devolverá a casa.

En total entre 200 a 400 toneladas de equipamiento lanzadas desde nuestro planeta, algo equivalente a lo necesitado para construir la Estación Espacial Internacional. De todas ellas unas 40 deberán ser capaces de aterrizar en el planeta rojo de una sola vez, cantidad muy superior a la única tonelada de peso que ha conseguido poner la Nasa en Marte con el Curiosity.

Y esto solo es la primera parte de un viaje de ida que lógicamente deberá tener una vuelta no menos dificultosa, con un sistema que cumpla a la perfección el objetivo de despegar desde Marte y llevar a la tripulación de nuevo a la Tierra.

La estancia requerirá que la tripulación lleve sus propios sistemas de soporte vital, medicinas, comida, comunicaciones y equipo de navegación. Se estima que podrán aprovechar algunos de los recursos marcianos, como agua y oxígeno, pero, al contrario de lo que mucha gente cree, estas tecnologías aún no existen.

Y todavía queda por hablar de un tema bastante importante. Cómo vamos a proteger a la tripulación de la intensa radiación a la que se verá expuesta durante el viaje y, en menor medida, en la superficie marciana. No hay aún ningún sistema de escudos desarrollado para tal efecto, al menos ninguno que no aumente excesivamente el peso total de la nave, con lo que todo ello supondría.

Estamos en el 2013, todo lo comentado y muchos detalles más, deben estar listos para el año 2020, fecha en la que los ingenieros deben haber decidido la arquitectura de la misión, incluyendo que tipo de propulsión vamos a utilizar y el número de lanzamientos que serán necesarios. En 2025 los lanzadores deben estar listos y las tecnologías requeridas, para que el viaje no sea un completo fracaso, desarrolladas.

Los ingenieros de la Nasa creen que es factible la fecha de 2030, pero solo si nos ponemos a trabajar sin perder un solo segundo desde ya mismo. Un acuerdo internacional es necesario y, lo más importante, la voluntad de ir.

Hasta el 8 de Mayo podemos seguir una de las reuniones que puede reescribir el futuro de la humanidad.

Ha llegado el momento de plasmar en un papel un viejo y antiguo sueño.

Y aún algunas empresas privadas quieren saltarse todos estos pasos e iniciar un viaje suicida en 2018. Es hora de ser realista. Es hora de ir a Marte.

Fuente: space.com

Enanas rojas y exoplanetas: si hay vida extraterrestre debería ser más antigua y evolucionada

Recreación de un sistema planetario alrededor de una enana roja

Recreación de un sistema planetario alrededor de una enana roja

El Havard-Smithsonian Center for Astrophysics (CfA) ha hecho público un artículo donde reflexiona acerca de los nuevos descubrimientos sobre exoplanetas, el tipo de estrellas que orbitan y la posiblidad de encontrar vida en ellos.

En 2010 un equipo de la Universidad de California anunciaron el descubrimiento de un planeta con tres veces la masa terrestre orbitando una estrella cercana justo en el centro de su zona habitable. Este planeta era Gliese 581g, lo que orbitaba era una enana roja y lo hacía una vez cada 37 días. Su masa indicaba que, probablemente, era un planeta tipo rocoso con suficiente gravedad para sostener una atmósfera estable.

La enana roja Gliese 581 está a 20 años luz de nuestro planeta, en la constelación de Libra, y tiene en su haber dos exoplanetas más localizados en su zona habitable, uno hallado en la parte más caliente y otro en la más fría. Las diferentes teorías pueden dar más o menos habitabilidad a estos dos planetas que bordean la zona que consideramos reune condiciones para albergar vida. En estos momentos en los que estamos dando los primeros pasos dentro de la astrobiología, la habitabilidad se centra, mayormente, en que el planeta pueda tener agua líquida y atmósfera. Los factores son muchos más, pero detectar estos dos sería un gran paso.

Lo importante de este estudio se centra en el tipo de estrellas que albergan los planetas mencionados anteriormente, las enanas rojas. Se cree que un 6% de ellas poseen planetas como nuestra tierra (de nuestro mismo tamaño) orbitando en su zona habitable. Este tipo estelar es el más común en nuestra galaxia, aproximadamente un 75% de las estrellas más cercanas son enanas rojas.

Una enana roja es un tipo de estrella con una vida media mucho mayor que nuestro Sol, son mucho más antiguas. Los planetas que las orbitan seguramente se hayan formado mucho antes que nuestra Tierra y si la vida ha tenido alguna posibilidad de prosperar sería, al menos, mucho más antigua en el tiempo que la nuestra, y se supone que más evolucionada.

En este punto del estudio pueden surgir algunas dudas, a mí por lo menos se me plantean. Es lógico suponer que de sistemas planetarios más antiguos surjan formas de vida más antiguas, todo esto suponiendo un planeta con condiciones de habitabilidad adecuada que haya sido capaz de sostener vida y permitir su perpetuidad. Otro hecho es que sea más evolucionada o menos que la nuestra. Cierto que ha tenido más tiempo, y la evolución necesita justamente ese factor para ir perfeccionando los organismos sobre los que actúa, ejemplos varios corretean alrededor nuestra todos los días. Pero que haya conseguido un nivel superior de evolución al nuestro no solo depende del tiempo. Quizás el ambiente en el que se haya desarrollado sea demasiado extremo como para permitir formas muy complejas de vida, quizás tengan suficiente con haber sobrevivido en un equilibrio muy frágil.

Quizás la escasez de nutrientes, las temperaturas extremas o mil factores que no llegamos ni a imaginar no les ha permitido alcanzar un grado evolutivo que se pueda asemejar a nuestra inteligencia, o a ser capaces de constituir una civilización como la conocemos. O quizás todo lo contrario.

Lo que si es cierto es la importancia que las enanas rojas van a tener en la búsqueda de la vida en nuestra galaxia. Son más pequeñas, más frías y menos brillantes que nuestro Sol, y aún así pueden ser cuna de las más antiguas formas de vida del universo.

Solo pensar las múltiples soluciones que puede haber dado la evolución en miles de planetas diferentes a problemas similares causa una sensación de vértigo y ansiedad por conocerlo. Imaginaros lo que pueden dar de si el paso de miles de millones de años en esos planetas, pequeñas formas de vida luchando contra ambientes con una radiación elevada por culpa de una fina atmósfera, temperaturas elevadas por justo lo contrario o por encontrarse muy lejos de su estrella madre (recibiendo el mínimo de luz para sobrevivir), planetas que presentan un mismo hemisferio hacia su sol debido a su periodo de rotación y translación, con una cara con temperaturas elevadas y otra sumida en la perpetua oscuridad, lunas de exoplanetas totalmente fuera de la zona de habitabilidad,… el abanico es increíble, es majestuosamente ancho y diverso.

Quizás nunca podamos investigar un ecosistema exoplanetario, pero la verdad es que la cantidad de información y de conocimiento que nos daría sería inmenso, los saltos que darían nuestra biología, medicina y química serían enormes. Seguramente nunca veamos esto, pero lo que si tenemos a nuestro alcance son mundos como Europa, Titán o Encelado, no entiendo porque no estamos allí ya. Es imperdonable.

Manda tu nombre a Marte a bordo de la sonda MAVEN

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La NASA ha enviado una invitación a todo el que quiera mandar su nombre a Marte a bordo de la sonda MAVEN, que será lanzada en Noviembre de este mismo año para estudiar la atmósfera marciana.

El nombre y apellidos irá grabado en un DVD, además se puede enviar un poema de tres líneas (o haiku) aunque en este caso solo tres de los poemas enviados serán elegidos por votación para volar a Marte.

El plazo acaba el 1 de Julio. Todos aquellos que manden su nombre podrán imprimir un certificado online donde se demuestra su participación en el proyecto.

Para participar solo hay que introducir los datos en el enlace de la página oficial de la NASA

Página oficial de la sonda MAVEN

Yo ya no sé cuantas misiones llevan mi nombre, alguna que otra no llegó a su destino, otras están mandando datos e imágenes sin parar.

Por mucho que se empeñen en hacernos creer proyectos privados, tipo el del gran hermano marciano o el de enviar una pareja en un viaje de ida y vuelta sin tocar superficie (no los nombro para no hacer publicidad de tales tonterias), no existe ningún proyecto serio para un viaje tripulado al planeta rojo, aún quedan muchos obstáculos en el camino. Ni siquiera tenemos un lanzador, no existe tecnología para proteger de la inmensa radiación a la que se verían expuesta la tripulación, la ausencia de gravedad, la supervivencia en un medio hostil como el marciano, los fondos…

Mandar el nombre es lo más parecido a darse una vuelta por Marte. Por lo menos de aquí a varias décadas.

Puedes ayudar a difundir esta noticia votando aquí