En 5.000 millones de años el sol se convertirá en una gigante roja, pasando la zona de habitabilidad a Júpiter y Saturno

Zona de habitabilidad actual comparada con la existente cuando el sol sea una gigante roja (univ de Cornell)

Sabemos que nuestra estrella está en lo que conocemos como secuencia principal. Desde su formación, hace unos 4.500 millones de años, se producen reacciones de fusión de hidrógeno en su núcleo, y así seguirá durante unos 5.000 millones de años más. Llegará un momento en que se acabe su combustible, la fusión cesará y empezará a convertirse en una espectacular gigante roja

Ahora mismo nuestra estrella mantiene la zona de habitabilidad entre Venus y Marte, pero esto no va a ser siempre así… 

Según un estudio de la Universidad de Cornell una vez que nuestro sol se convierta en una gigante roja (engullendo Mercurio,Venus y posiblemente la Tierra), los mundos helados que orbitan los dos gigantes gaseosos de nuestro sistema solar pasarán a recibir la luz y energía necesaria como para poder sostener vida tal como la conocemos hoy en día. 

Por si fuera poco estas condiciones se mantendrán durante casi 9.000 millones de años, muchísimo más tiempo del que ha necesitado la Tierra para desarrollar vida. 

Una vez que nuestra órbita haya sido devorada por un gigante y furioso sol, nuevas oportunidades para la vida se abrirán en los pequeños satélites helados del sistema solar exterior, eso si no se han abierto ya…

5.000 millones de años es una escala de tiempo inasumible desde el punto de vista humano, pero no desde el estelar. Multitud de sistemas extrasolares tienen como estrella madre una gigante roja, un sol que a lo largo de su existencia ha dado diferentes alternativas como para que la vida orbite a su alrededor. 

Fuente: Eurekalert

82 sistemas estelares de nuestro entorno pueden detectar un tránsito de la Tierra por delante del Sol

Posición de las 82 estrellas que podrían ver un tránsito de nuestro mundo por delante del Sol


Llevamos ya mucho tiempo dando noticias acerca de los exoplanetas que el telescopio espacial Kepler va descubriendo por el método del tránsito, es decir, los mundos que podemos descubrir gracias a que pasan justo entre los sensores de la sonda y la estrella que está estudiando en ese preciso momento. El planeta produce una mínima disminución de la cantidad de fotones que llegan a los sensibles detectores de Kepler, lo que produce una curva de luz que delata su existencia.

Ahora bien, las cosas siempre merece la pena verlas desde diferentes perspectivas… y justo eso es lo que han conseguido un equipo del Instituto Max Planck. 

Se han dedicado a estudiar cuántas estrellas (similares a nuestro Sol) en un radio de 1 kiloparsec, el equivalente a 3.500 años luz, podrían usar el mismo método del tránsito para detectar nuestra presencia. 

El resultado preliminar da un total de 82 sistemas solares alrededor de cuyos soles podrían existir curiosos astrónomos que construyeran un telescopio similar a nuestro Kepler y concluyeran que alrededor de una estrella parecida a la suya orbita un mundo de unos 6300 kilómetros de radio, por lo que podría ser un mundo rocoso, justo en la zona de habitabilidad del remoto sistema solar al que dirigen sus estudios. Una zona de habitabilidad que podría permitir la existencia de agua en estado líquido en la superficie del pequeño planeta encontrado. La siguiente pregunta a responder sería si quizás ese pequeño mundo podría albergar algún tipo de vida… para eso necesitarían instrumentos muchos más potentes, aunque quizás ya los hayan construido…

Solo decir que es un estudio preliminar, futuras misiones podrían encontrar hasta 100.000 estrellas del tipo K y G en el mismo kiloparsec estudiado. Hay muchos astrónomos que pueden tener catálogos en los que aparecemos como una simple nota… muchos…

Fuente: Abstrac

La Nasa vuelve a detectar oxígeno en la atmósfera de Marte 40 años después

Espectro del oxígeno encontrado por el telescopio SOFIA superpuesto a una imagen de Marte tomada por la sonda Viking 1 (NASA/SOFIA)

Espectro del oxígeno encontrado por el telescopio SOFIA superpuesto a una imagen de Marte tomada por la sonda Viking 1 (NASA/SOFIA)

Hace 40 años que no se obtenía una medición similar como la que ha conseguido el telescopio SOFIA hace unos pocos días.

Solo las especiales condiciones de SOFIA han permitido que se vuelva a detectar oxígeno atómico en la atmósfera marciana. Recordemos que es un telescopio que observa en el espectro del infrarrojo a bordo de un Boeing 747SP que vuela a 13.7 kilómetros de altitud, evitando así la mayor parte de la contaminación producida por nuestra atmósfera.

Los átomos de oxígeno fueron encontrados en la mesosfera marciana (una de las partes más altas de la atmósfera marciana), la última vez que se midió oxígeno en Marte fue en la década de los 70, hace más de 40 años, durante las misiones Viking y Mariner.

La concentración de oxígeno encontrada es mucho menor de la que se esperaba en un comienzo, la razón puede estar en condiciones locales de la zona que se ha estudiado por lo que habrá que esperar a nuevas mediciones para tener una concentración real. También puede darse el caso de que no sea una simple anomalía y que el oxígeno se esté escapando hacia el espacio exterior como demostró con otros gases la sonda MAVEN hace escasos meses.

Terraformar Marte va a ser más dificil de lo que algunos piensan…

-Fuente:

http://www.nasa.gov/feature/ames/sofia/flying-observatory-detects-atomic-oxygen-in-martian-atmosphere

 

Imágenes de manchas estelares en un sol situado a 181 años luz…

Numerosas manchas en la zona ecuatorial de Zeta Andromedae. Créditos: Rachael Roettenbacher and John Monnier


Astrónomos de la Universidad de Michigan han conseguido identificar el equivalente de las manchas solares de nuestra estrella en Zeta Andromedae, un sol situado a 181 años luz de nuestro sistema solar. 

Los investigadores han usado una técnica, llamada interferometría, para crear un impresionante timelapse de la esrella. Una rotación entera, de 18 días de duración, magistralmente adquirida al combinar la luz de seis telescopios, capaces de obtener un gran zoom sobre la estrella a estudiar. 

La imagen que abre el post era impensable hace solo unos años. Un conjunto de manchas solares en la zona ecuatorial de zeta Andromedae, una estrella unas 15 veces más grande aue nuestro sol. 

Manchas estelares en la zona del polo norte de Zeta Andromedae . Créditos: Rachael Roettenbacher and John Monnier


Y, claro está, cuando consigues dar un paso más en cualquier campo de la ciencia, casi siempre, descubres cosas inesperadas. 

Las manchas solares de nuestra estrella son zonas más oscuras y frías de la superficie estelar que se forman cuando el campo magnético bloquea el flujo de energía y de calor. En nuestro sol siempre se forman en zonas cercanas al ecuador, algo que no se cumple en Zeta Andromedae

La imagen superior muestra una mancha en la zona del polo norte de la estrella, algo nunca visto con anterioridad. Es más, se han identificado estas formaciones en zonas de bajas latitudes. Los fuertes campos magnéticos de la estrella permiten que se formen en casi cualquier lugar de su superficie, algo que simplemente no habíamos visto jamás. 

Toca revisar las teorías acerca de la formación de manchas y tormentas solares que teníamos hasta la fecha. El conjunto de seis telescopios, conocido como CHARA, es el mayor interferómetro del mundo y pronto obtendrá más datos parecidos a los de Zeta Andromedae pero de otras estrellas. 

Es un primer gran paso dirigido hacia la compresión del comportamiento de estrellas de tipo solar. Es increíble poder admirar la superficie de otras estrellas, y esto solo es el comienzo…

Fuente: Universidad de Michigan

Nuevo mapa de Plutón 

Mapa de Plutón con imagenes obtenidas entre el 7 y el 14 de Julio


Un nuevo mapa de Plutón acaba de ser presentado por el equipo de la New Horizons.

El mapa incluye todas las imágenes de la superficie de Plutón capturadas entre el 7 y el 14 de Julio (día del sobrevuelo) del año pasado. La resolución abarca desde los 30 kilómetros por pixel en el hemisferio que quedó oculto a la máxima aproximación de la nave hasta los 235 metros por pixel en el hemisferio mejor estudiado (el del famoso corazón). 

La última imagen de este mapa llegó a la Tierra hace solo 4 días, a lo largo de todo este año seguirán llegando datos desde el lejano cinturón de Kuiper, con una tasa de transferencia muy baja (como la de un módem de 50 kb antiguo). 

Sputnik Planum en una nueva vista topográfica


Nasa/Jpl/New Horizons


También tenemos una nueva vista del relieve que rodea la región situada a la izquierda del corazón de Plutón, la conocida como Sputnik Planum. La nueva panorámica nos muestra una extensa región de hielo rodeada de un terreno con una elevación media de casi 3.000 metros. 

Mientras la sonda se dirige hacia un nuevo objetivo al que sobrevolará el 1 de enero de 2019, un mundo que se convertirá en el sitio más lejano que una nave humana ha estudiado durante muchísimo tiempo…

Fuente: Nasa news

El planeta enano Makemake tiene una luna

Imagen del Hubble con la nueva luna del planeta enano Makemake


El telescopio espacial Hubble acaba de hacer otro descubrimiento y van ya muchos…

Una pequeña y oscura luna ha sido identificada orbitando al planeta enano Makemake, el segundo más brillante del cinturón de Kuiper después de Plutón. 

La luna ha recibido el nombre provisional de S/2015 y es unas 1.300 veces más débil en brillo que el planeta enano al que orbita. 

Estaría situada a unos 21.000 kilómetros de Makemake y su diámetro sería de unos 160 kilómetros. 

Las observaciones fueron realizadas en abril de 2015 pero el descubrimiento se ha anunciado hoy. 

Órbita de Makemake alrededor del sistema solar


El descubrimiento hace que las similitudes entre Plutón y Makemake sean mayores. Ambos son mundos helados cubiertos de metano, ahora un posible sistema de lunas alrededor del planeta enano nos habla de una pléyade de mundos en el cinturón de Kuiper mucho más complejos de lo que creíamos en un principio. 

Recreación artística de Makemake y su luna


Fuente: Hubblesite

Podría existir un planeta de tipo terrestre a 16 años-luz de nuestro Sol

Representación artística de Gliese 832c

Acaba de ser publicado un nuevo estudio que sugiere la posibilidad de que la estrella Gliese 832 albergue un planeta muy parecido a nuestra tierra orbitando entre 0.25 UA y 2 UA de distancia (1 UA es la distancia que separa nuestro planeta del sol). 

El sistema planetario de Gliese 832 se encuentra a «solo» 16 años-luz del nuestro y ya tiene dos planetas extrasolares confirmados con anterioridad. Uno recibe el nombre de Gliese 832b, y es un gigante gaseoso una masa 0.64 veces la de nuestro Júpiter, orbitando a una distancia de 3.53 UA de su sol. 

El otro exoplaneta es una supertierra conocida como Gliese 832c, un mundo potencialmente rocoso con una masa 5 veces la de nuestro planeta y orbitando extremadamente cerca de su estrella, apenas a una distancia de 0.16 UA. 

Ambos mundos fueron descubiertos por la técnica de velocidad radial, lo que da muchos datos acerca de sus órbitas. Lo que ha hecho el equipo del astrónomo Suman Satyal es reanalizar los datos existentes para intentar inferir la existencia de un mundo orbitando entre los dos planetas. 

Las simulaciones realizadas por ordenador revelan la posible existencia de un planeta del tipo terrestre situado a casi la misma distancia que separa el sol de nuestra tierra. Los modelos indican que podría ser más masivo que nuestro planeta (entre 1 y 15 masas terrestres), todo dependería de la distancia real a la que se encontrara de Gliese 832. De estar justo a 1 unidad astronómica la masa sería de 10 veces la tierra. 

Las misiones que sustituyan al telescopio espacial Kepler ya saben dónde dirigir sus primeras miradas, en el vasto espacio que existe entre dos exoplanetas situados a 16 años-luz puede que orbite un mundo muy parecido al nuestro. 

Fuente: Arxiv

Increíble Plutón creciente

Y en eso que terminas de redactar el anterior post y echas un vistazo a la cuenta de New Horizons Image, y ves esta preciosidad. Un minuto y cincuenta segundos de verdadera belleza, un Plutón que empieza a ser iluminado por la suave luz de una estrella situada a 5.000 millones de kilómetros, resaltando sus elevadas montañas de casi 3.000 metros de altitud, o su azulada atmósfera compuesta por multitud de capas de neblina con diferentes materiales orgánicos, o…. hermoso, muy hermoso…

Las manchas brillantes de Ceres a color y gran resolución 

Mancha central del cráter Occator (NASA/JPL/UCLA)

Al fin podemos observar en todo su esplendor las famosas manchas brillantes del cráter Occator

Mientras nuestra especie pone todo su empeño en autodestruirse (ya sean europeos, árabes o lo que se tercie) una pequeña sonda orbita un pequeño mundo y nos envía imágenes tan bellas como la que abre el post.

Es la hermosa mancha central del cráter Occator, de un precioso color blanco brillante y con cambios de tonalidad en su parte central, depósitos de sales según los últimos datos de la Nasa, pero con un origen aún incierto. Lo que sea que lo forma aún está activo, se ha comprobado que los materiales que la forman se volatilizan al estar bajo la luz del sol y la mancha no decrece por lo que existe una tasa de recuperación. (Muchos vemos la imagen y lo primero que pensamos es vaya pedazo de criovolcán tenemos delante)

Manchas brillantes alojadas en el lecho del cráter Occator (NASA/JPL/UCLA)

La mancha principal tiene un diámetro de nueve kilómetros y está conectada por un sistema de grietas con el resto de manchas de menor tamaño presentes en el lecho del cráter. Se desconoce el origen de las grietas pero es fácil pensar que comunican, de alguna manera, el interior del planeta con la superficie, estando íntimamente relacionadas con la presencia de las manchas. 

Mapa global de Ceres obtenido por la sonda Dawn (NASA/JPL/UCLA)

La sonda Dawn ya se encuentra en su órbita más cercana a la superficie del planeta enano a sólo 385 kilómetros de altura. Desde allí sigue mandando datos sobre un mundo que ha fascinado a los astrónomos. La imagen superior es un mapa global de Ceres, y en ella se han exagerado la tonalidad de los colores para poder diferenciar las distintas composiciones minerales. Si nos fijamos bien podemos ver sitios donde predomina el color azul, esos terrenos son candidatos a estar compuestos por hielo de agua, algo que el espectrómetro de la nave ya ha confirmado que existe en el cráter Oxo

Imagen del cráter Oxo. La flecha señala la concentración de hielo de agua (NASA/JPL/UCLA)

Poco a poco nos irán llegando más datos de Ceres que permitirán que entendamos más otro de los planetas enanos que han resultado ser más complejos de lo esperado. 

Fuente:    http://www.nasa.gov/feature/jpl/bright-spots-and-color-differences-revealed-on-ceres

Plutón pudo albergar lagos y ríos de nitrógeno líquido

Formación que asemeja a un lago helado en Plutón (NASA/JHUAPL/SwRI)

A medida que la sonda New Horizons va mandando más datos del sobrevuelo del pasado 14 de Julio lo que vamos conociendo de Plutón nos va sorprendiendo, y de qué manera. 

Los modelos que llegan sobre cómo ha cambiado el clima y la presión atmosférica del planeta enano a lo largo de millones de años nos conducen a un pasado fascinante… puede que hace unos centenares de millones de años ríos y lagos de nitrógeno líquido corrieran por la helada superficie de Plutón. Hay modelos que indican que la presión atmosférica pudo ser lo suficientemente alta como para derretir el nitrógeno.

La imágen que abre el post tiene muchas de las características que se le puede atribuir a un lago helado. Pocas explicaciones geológicas pueden explicar los suaves contornos y el contraste del hielo del interior del supuesto lago con el resto de la superficie circundante. 

Estructuras que pudieron ser excarvadas por nitrógeno líquido (NASA/ JHUAPL/ SwRI)

Uno de las causas que puede haber provocado la existencia de líquido en superficie es la inclinación del eje de Plutón, está inclinado 120 grados (en la Tierra solo tiene 23 grados de inclinación), esto produce que a medida que el planeta enano orbita alrededor del sol se produzcan uno de los cambios estacionales más extremos del sistema solar. 

Ahora mismo los modelos atmosféricos indican que la presión medida por la sonda es bastante más baja de lo que se podría esperar. Esto indica que el planeta se encuentra en una fase intermedia entre dos tipos de climas muy extremos. 

Si todo esto se corrobora hace 800.000 años pudo haber ríos y lagos en un mundo situado a 5.000 millones de kilómetros del Sol. Y lo que es más sorprendente puede que dentro de otros tantos esa visión maravillosa podría volver a repetirse. 

Fuente: Phenomena National G.