Curiosity encuentra agua en Marte

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El rover Curiosity de la NASA ha encontrado que la superficie marciana contiene un 2% de agua. Al menos así se desprende de las mediciones realizadas en el cráter Gale y que hoy han visto la luz en la revista Science.

Un 2% de agua disponible solo a unos pocos centímetros de la superficie es una muy buena noticia para futuras misiones tripuladas. Este porcentaje significa que se podrá obtener 1 litro de agua en solo 0.03 metros cúbicos de superficie excavada.

Este hallazgo es de los más importantes realizado por el rover desde que llegó a Marte. Ya confirmó la probable habitabilidad de Marte en un pasado y ahora nos enseña moléculas de agua…

Usando el instrumento SAM (Sample Analysis at Mars instrument), Curiosity calentó las muestras recogidas en la zona conocida como Rocknest hasta los 835 grados Celsius. El análisis de los gases informó de la existencia de dióxido de carbono, oxígeno, azufre y agua.

También se han hallado grandes cantidades de deuterio, un isótopo pesado del hídrogeno que contiene un neutrón y un protón, este isótopo también se ha encontrado, en la misma proporción, en la atmósfera marciana lo que indica que el agua encontrada en el suelo puede provenir de la atmósfera.

Entre los materiales hallados en la muestra SAM también encontró trazas de componentes orgánicos. Pero no todo iban a ser buenas noticias, no tienen un claro origen marciano por lo que se cree que son contaminantes terrestres.

Fuente: http://www.space.com/22949-mars-water-discovery-curiosity-rover.html?cmpid=514648

Actualización: muchos medios están dando la noticia como un gran avance para la exploración humana de Marte. Es una buena noticia, sin duda, pero esto no solo es calentar un trozo de tierra marciana y beber. El perclorato que también está presente en la superficie marciana tiene la capacidad de inhibir la función tiroidea de los futuros colonos. Ojo con eso.

Curiosity no encuentra metano en Marte

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Mediciones previas de telescopios y satélites habían informado sobre pequeñas cantidades de metano en la atmósfera marciana, los ingenieros del rover esperaban encontrar hasta 10 partes por mil millónes o más de este gas, pero la realidad ha sido toda una sorpresa.

Desde unos días después de aterrizar en Cabo Gale, Curiosity ha estado rastreando la atmósfera en busca de uno de sus grandes objetivos, verificar la presencia de metano en la atmósfera, un gas que en nuestro planeta es producido hasta en un 95% por microorganismos.

Su presencia podría haber sido una pista sobre la presencia de vida actual en el planeta rojo. Al menos en nuestro planeta es un biomarcador bastante eficaz (no tiene porque serlo en otros sitios). La cruda realidad es que no ha sido así. Los precisos instrumentos del rover apenas han encontrado trazas de metano, la cantidad estimada es de apenas 1.3 partes por mil millónes en toda la atmósfera, un sexto menos de lo esperado.

El hecho de que las mediciones sean a nivel del suelo o en una sola localización no deberían influir a la hora de generalizar estos valores al resto de la atmósfera.

No todos los microorganismos terrestres son productores de metano, por lo que el hecho de no encontrarlo en las cantidades esperadas no indica que Marte sea un planeta muerto como muchos están apuntando.

Las grandes cantidades encontradas en años anteriores pueden ser fruto de procesos geológicos internos o de impactos con cometas y asteroides. Ningún proceso explicaría la rápida reducción desde las 10 ppb (en rojo en la imagen justo debajo de estas líneas) a las 1,3 ppb encontradas por Curiosity. Seguramente la nueva sonda Exomars y la Mavens de la NASA (a punto para partir hacia Marte) aclararán estos datos contradictorios.

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En rojo las supuestas altas concentraciones de metano vistas desde telescopios

Los astrobiólogos están sorprendidos y decepcionados por estos resultados, no se esperaba esta ausencia de metano. Malas caras y muchos artículos sobre un planeta muerto y arrasado por la radiación. De nuevo nos ciega el creer que sabemos lo que buscamos. Puede ser que sea muy parecido a la biología terrestre o totalmente diferente. La pérdida de la atmósfera, la ausencia de agua líquida en superficie y la arrasadora radiación que reinan en Marte no invitan a que la vida esté presente en estos momentos, pero esas condiciones cambian en el subsuelo y la ausencia de metano no condena esa posibilidad.

PD: señores de la NASA, Marte es nuestro vecino y un planeta muy interesante de estudiar, quizás lleno de vida en un pasado. Pero si de verdad están buscando algo que se mueva y tenga la capacidad de autoperpetuarse hay tres lunas en el sistema solar con mucho más potencial que el planeta rojo. No sé a que esperan…

Fuente: jpl nasa news

Curiosity filma por primera vez a Fobos pasando por delante de Deimos

Fobos, la mayor de las lunas de Marte, pasa por delante de la pequeña Deimos en esta secuencia de imágenes captada en la noche marciana por el rover Curiosity.

Es la primera vez que se obtienen imágenes de este singular eclipse.

Los grandes cráteres de Fobos son claramente visibles desde la superficie marciana. Las imágenes fueron grabadas el 1 de Agosto por la Mastcam del Curiosity.

A pesar de que Fobos tiene un diámetro de aproximadamente el 1% de nuestra luna, orbita a una distancia mucho más cercana. Vista desde la superficie marciana Fobos se observa como la mitad del diámetro de como nosotros observamos nuestra luna.

Fuente: nasa jpl news

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Primer año del Curiosity en Marte

El descenso más complejo y emocionante, que una máquina construida por el hombre, ha realizado jamás en la superficie de otro planeta se produjo el 6 de Agosto de 2012 a las 07:17 hora española.

Millones de personas alrededor de todo el planeta contenían la respiración mientras una tonelada de ciencia se posaba suavemente en el cráter Gale de Marte. Imposible olvidar ese amanecer del día 6, los «siete minutos de terror» (como así lo bautizaron desde la Nasa) tiempo de desfase en las comunicaciones entre Tierra y Marte en los que no se sabía si el esfuerzo de cientos de personas durante años se había estrellado contra la superficie marciana o, por el contrario, se había posado sobre sus enormes ruedas sin un rasguño.

Y esto fue lo que pasó…

Desde entonces los descubrimientos se han ido sucediendo uno tras otro, entre los más importantes la confirmación de la habitabilidad de Marte en un pasado, los análisis realizados en el suelo marciano o los estudios sobre la atmósfera marciana y la confirmación de que fue mucho más densa en un pasado y que por alguna razón gran parte se perdió en el espacio.

De todo ello hemos hablado hasta la saciedad en el blog, los datos de cada uno de los instrumentos de a bordo son un tesoro para la ciencia planetaria, las panorámicas tomadas con las cámaras son de una resolución sin precedentes, y solo llevamos un año.

El rover, tras muchos meses casi sin moverse, ha iniciado un viaje sin apenas paradas hacia las faldas del monte Sharp, el verdadero santo grial de la misión. Allí espera un verdadero libro abierto sobre la historia geológica de Marte. Capas de estratos de millones de años de antigüedad aguardan ha ser estudiadas, desde la época en que Marte estaba inundado por océanos de agua potable hasta los últimos tiempos donde la radiación y una tenue atmósfera han convertido en estéril la superficie del planeta. Todo está allí escrito, solo hace falta alguien o algo que pueda interpretarlo.

La actividad este año ha sido frenética, el segundo año estará marcado por esos 8 kilómetros que lo separan de su objetivo, las órdenes son de priorizar la travesía, aunque es un viaje de exploración y si el equipo del rover considera que algo debe ser analizado así se hará.

Feliz primer aniversario terrestre, pase lo que pase esta misión ya es histórica.

Más información en la página oficial de la Nasa

El cráter Gale en 3D

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Hermosa imagen del cráter Gale donde actualmente explora y reside el rover Curiosity.

Se puede observar perfectamente toda la estructura del cráter de 160 kilómetros de diámetro, con el monte Aolis erigiéndose majestuoso en su interior.

Hoy es día de año nuevo en Marte

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Casi se nos pasa la fecha, pero hoy día 31 de Julio de 2013 en la Tierra es el primer día del año en Marte.

Hoy el Sol ha cruzado el ecuador marciano, anunciando la llegada de la primavera en el hemisferio norte y la del otoño en el sur del planeta.

Esta es la fecha que los climatólogos marcianos han elegido como el punto cero en el calendario marciano. Desde hace 31 años que se sigue esta normativa, hoy empieza el año 32, y lo hace con una actividad frenética en cuanto a exploración se refiere.

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Opportunity se encuentra en el lugar conocido como Solander Point, Curiosity se dirige a buen ritmo hacia la base del monte Aeolis, un nuevo orbitador como el MAVEN va a analizar las capas superiores de la tenue atmósfera marciana.

El año 33 marciano comenzará el 18 de Junio de 2015. Veremos como se encuentran de salud tanto los rovers como los orbitadores. Seguro que habrá nuevos descubrimientos.

Una vista única del Curiosity

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La alineación perfecta entre el Sol, el orbitador MRO y el rover Curiosity han dado lugar a esta increíble instantánea del robot en Yellowknife Bay.

Se puede ver a la perfección el sitio de aterrizaje, las huellas del rover que acaban en un nítido punto brillante, nuestro explorador de una tonelada de peso.

Como siempre click para ampliar la imagen y echarle un vistazo al crater Gale con visitante incluido.

Cómo encontrar vida en Marte

El rover Curiosity nos ha dado la primera señal de aviso. Marte tuvo la capacidad de soportar vida en algún momento de su historia. Es lo único que tenemos por ahora. Ningún científico ha sido capaz detectar signos indirectos o directos de vida unicelular o multicelular.

El siguiente rover marciano, que iniciará si viaje hacia el año 2020, tendrá la capacidad de investigar sobre si hubo o no vida en el pasado.

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Para ello será fundamental uno de los objetivos estrella de la misión, taladrar 31 muestras de la superficie marciana y dejarlas preparadas para que una futura misión pueda traerlas a la Tierra.

Encontrar señales de vida pasada sería mucho más sencillo con los instrumentos que poseemos en nuestros laboratorios una vez recuperadas las muestras.

Algunos miembros de la comunidad científica defienden que el Viking 1 ya detectó vida allá por el año 1976. Quizás los experimentos que se realizaron no eran lo suficientemente sensibles. O quizás lo reactivos usados destruyeron la materia orgánica que pretendían detectar. Aunque lo más seguro es que no detectó ningún tipo de vida porque el lugar donde la buscó (la superficie marciana) es incapaz de soportar ningún tipo de vida en la actualidad.

La intensa radiación que Curiosity ha medido, las extremas temperaturas y los percloratos pueden haber esterilizado por completo la superficie. Situación que puede cambiar radicalmente apenas a 5 metros de profundidad.

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Los instrumentos que llevará la misión de 2020 tendrán mucha más precisión que los de su anciana predecesora. Pero estarán dirigidos a buscar vida pasada, no actual. Un fallo que podría haber subsanado un nuevo instrumento desarrollado en el Instituto Tecnológico de Massachusset, capaz de detectar trazas de ADN y ARN provenientes de organismos actuales o con una antigüedad máxima de 1 millón de años (siguiendo los patrones de descomposición en nuestro planeta).

Son numerosas teorías las que apuestan por un origen común de la vida entre Marte y la Tierra. Hace unos 3.500 millones de años un aumento exponencial en el bombardeo de meteoros en todo el sistema solar pudo favorecer el intercambio de material entre el planeta rojo y nuestro mundo. La creencia de un ancestro común no sería tan disparatada, y de ser cierta buscar ADN o ARN no sería tan mala idea. Al menos en Marte.

Quizás un instrumento parecido viaje en alguna misión futura, quizás secuencie alguna cadena de nucleótidos que nos resulte familiar, quizás solo sea uno de los medio millón de microorganismos que se estima que el Curiosity ha transportado a Marte desde nuestro planeta, o quizás sea un nuevo comienzo para el entendimiento de nuestra propia existencia.

Curiosity manda una foto de 1.300 millones de pixeles

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Si das click en la imagen verás la composición formada por 900 imágenes diferentes mandadas por el rover Curiosity desde el crater Gale en Marte (aviso tarda en cargar).

Son 1.300 millones de píxeles de ambiente marciano. Toda una obra de arte.

La primera foto de 1.3 gigapixel de la superficie marciana proviene de la Mast cámara, ayudada con 21 imágenes de las Mastcam y 25 de la cámara de navegación.

Fuente: nasa

Nuevos datos del Curiosity: el viaje a Marte supondría una radiación equivalente a un escaner corporal cada 6 días

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Diseño de la nave que llevó al Curiosity hacia Marte y la de la cápsula Orion

Nueva rueda de prensa del equipo del rover Curiosity esta misma tarde, centrada en esta ocasión en las mediciones tomadas por el Detector de Radiaciones (RAD) que lleva a bordo el vehículo.

Las mediciones que se tomaron durante el viaje de la sonda hacia Marte son datos fundamentales para una futura misión tripulada hacia el planeta rojo. Los datos acumulados durante todo el trayecto servirán como base para la construcción de las futuras protecciones que usará la nave encargada del primer viaje humano a otro planeta.

Los resultados no son demasiado favorables por el momento, todo indica que podrían exceder los límites puestos por la NASA para garantizar la salud a medio-largo plazo de los astronautas, sobre todo si el viaje se realiza con los actuales sistemas de propulsión.

Dos tipos de radiación forman los principales riesgos para la tripulación en el espacio profundo. Una son los rayos cósmicos provenientes de explosiones de supernovas o de otros eventos de alta energía situados fuera de nuestro sistema solar. La otra fuente de radiación estaría asociada con las partículas generadas por las llamaradas solares y por las CME (eyecciones de la corona solar).

Tipos de radiación presentes en el espacio profundo

Tipos de radiación presentes en el espacio profundo

La radiación se mide en Sievert(Sv) o miliSievert (mSv) y es fundamental la hora de establecer la probabilidad de contraer algún tipo de cáncer debido a una exposición alargada en el tiempo. La radiación es acumulativa, es decir, a lo largo de un cierto tiempo va sumándose y con ello el aumento de que provoque lesiones en nuestras células. La dosis de un 1 sV acumulada a lo largo del tiempo puede suponer un aumento de sufrir algún tipo de cáncer de hasta un 5% con respecto al riesgo de padecerlo por una persona que no reciba ningún tipo de radiación.

Los límites que se ha fijado la NASA como aceptables para un viaje hacia Marte son de un incremento del 3 % de desarrollar algún tipo de tumor. Los datos mostrados por el Curiosity en su viaje nos indican que estuvo expuesto a una media de 1.8 mSv al día solo de radiaciones originadas por rayos cósmicos. El ciclo solar, en esos momentos más calmado, favoreció que solo un 3% de la radiación total fuera asociada a partículas solares.

En términos de dosis acumulada, estos datos equivalen a que los astronautas se realizaran un escaner de todo el cuerpo cada cinco o seis días, y esto es mucha radiación. Los datos proporcionados por el RAD deben servir para entender como la radiación viaja por el espacio profundo y como afecta a la estructura de la naves espaciales. Los escudos son eficaces contra partículas de baja energía pero no contra los rayos cósmicos.

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Radiación comparada recibida tras un viaje de 6 meses a Marte con otros eventos

Aún queda mucho camino en este terreno, no podemos mandar humanos sin estudios previos. Señores de Mars One y otros proyectos de similares características… tomen nota.

Actualización: a lo largo de la semana, y desde que salió esta noticia, muchas voces cualificadas han optado por el pesimismo y la imposibilidad de aceptar tantos riesgos a la hora de explorar el sistema solar.

Que el reto sea grande no significa que no podamos realizarlo. Desde sus inicios, la exploración espacial, nos ha reportado grandes beneficios a nuestra vida diaria.

Necesitábamos comunicación con los tripulantes y desarrollamos nunerosos sistemas inalámbricos para ello, necesitábamos saber localizaciones y datos de trayectorias y apareció la telemetría. Las misiones Apolo necesitaban computadoras con unos circuitos integrados más reducidos y de esos estudios se desarrollaron los microchips actuales.

El TAC o tomografía axial computerizada, de la que tanto se ha hablado en este artículo, se usó por primera vez para comprobar imperfecciones en los componentes de naves espaciales.

Aislamientos, GPS, filtros para el agua, monitores cardiacos, telemedicina,… un sin fin de adelantos sin los cuales no entenderíamos nuestra civilización actual.

Y ahora nos toca dar un paso más. El cáncer es la gran plaga del siglo XXI y las radiaciones de nuestro entorno son causa importante del mismo. La exploración humana del sistema solar exige que encontremos la forma de aislarnos de la radiación exterior de forma eficaz y sin grandes dispositivos, imaginaros las aplicaciones que podrían tener esos avances en nuestra vida diaria.

Pero además exige que podamos asegurar la salud de nuestros exploradores. Para nuestra biología el espacio exterior es un medio inhóspito y letal, no evolucionamos para sobrevivir más alla de unos pocos kilómetros de la superficie terrestre. Investigar como controlar las mutaciones probabilísticas de nuestro ADN (producidas por la radiación o por cualquier otro agente externo) una vez que ya se han producido, es fundamental para que podamos abandonar nuestro planeta.

La comunidad científica lo ve como un obstáculo, yo veo una gran oportunidad.