De exoplanetas y otras divagaciones

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Justo cuando la astronomía y la exploración espacial están recibiendo menos fondos para su desarrollo, estamos viviendo los días más gloriosos en cuanto a descubrimientos se refiere.

Dos planetas dentro de un mismo exosistema solar, de tamaños un poco mayores que nuestro mundo, orbitando a la distancia justa de su sol para que la vida pueda abrirse paso… es asombroso.

Sólo podemos imaginar, por ahora, que tipo de mundos son, sabemos su diámetro y sabemos su órbita, y nada más. Si la humanidad no se gasta sus recursos en su propia destrucción, nuevas misiones están diseñadas para averiguar más, para indagar sobre la vida en el Universo.

Investigar su atmósfera, si posee materiales orgánicos, incluso si poseen lunas, dirigir nuestros radiotelescopios para intentar escuchar alguna señal relacionada con la vida… es increíble el abanico de posibilidades que se abre ante nosotros.

Imaginad esos dos mundos, tan cerca uno del otro, imaginadlos realmente habitados (que no es lo mismo que habitables). Que estímulo más poderoso para cualquier civilización para iniciar la exploración espacial, para extender sus fronteras más allá de su planeta natal.

La gente del Kepler presenta un escenario de mundos enteramente cubiertos por océanos, con grandes núcleos rocosos y una gravedad mayor que la terrestre. De surgir la vida somos incapaces de imaginar lo que la evolución habrá moldeado en ese tipo de planetas.

Para nosotros significa que el universo está repleto de pequeños mundos rocosos navegando justo por la zona habitable de sus estrellas. Pueden ser cientos de miles de millones. Pensar que en ninguno de ellos ha podido surgir un simple organismo al que podamos calificar como vivo es casi absurdo. Posible pero absurdo.

Pensemos en las millones de combinaciones que pueden darse en cada uno de esos planetas, son tantas como el equivalente a su número. Impactos de asteroides, atmósferas demasiado finas o demasiado gruesas, ausencia de química orgánica, de nutrientes, extinciones masivas… podemos imaginar miles de excusas para que la vida no surja, o no evolucione. Pero pensar que ninguna de esas combinaciones ha podido dar como resultado algo parecido a lo que pasó en la Tierra es absurdo. No tendría lógica alguna, y aún así el método científico nos obliga a tenerlo en cuenta.

La vida busca a la vida. No podemos dejar esto a medio. Está en nuestra naturaleza el explorar y el conocer. No podemos quedarnos tranquilos sabiendo que sólo en una mínima porción de nuestra galaxia un telescopio ha encontrado más de 2000 planetas.

Vivimos en una era dorada en cuanto a descubrimientos astronómicos. Dentro de nuestro propio sistema solar apenas hemos dado unos pocos pasos. Europa, Titán y Encelado nos aguardan con ansia de mostrar sus enigmas a quien esté dispuesto de explorarlos.

No dejemos que esto se pare, no ahora.

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El telescopio espacial Kepler descubre 2 planetas parecidos a la Tierra en la zona habitable de su estrella

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Y saltó la sorpresa. El telescopio espacial Kepler, encargado de escanear el espacio buscando nuevos planetas fuera de nuestro sistema solar,ha encontrado un sistema planetario con dos planetas de tipo terrestre, es decir con un diámetro parecido a nuestra Tierra, que orbitan alrededor de una estrella muy similar a nuestro sol y además lo hacen a la distancia apropiada para tener agua líquida en su superficie, la ansiada «zona habitable».

Los planetas descubiertos son el Kepler-62b con un radio de 1.3 veces nuestra tierra, Kepler -62c con un diámetro de 0.5 veces nuestra tierra, otro es Kepler -62d(2 veces el radio de la tierra). Pero lo realmente interesante son los dos siguientes, Kepler-62e(1.6 veces el radio de la Tierra) y Kepler-62f(1,4 veces el radio terrestre). Estos dos planetas están relativamente cerca uno del otro y ambos podrían albergar agua líquida y una superficie rocosa. Ambos están en la zona habitable, ambos pueden ser similiares a nuestra tierra.
El Kepler ha descubierto un sistema planetario que alberga cinco planetas pequeños que orbitan alrededor de una estrella un poco menos brillante que nuestro sol. Dos de ellos con una superficie rocosa y que puede albergar agua líquida, esto es increíble.
La constelación donde se halla este sistema planetario es la de Lira, a unos 1.200 años luz de nosotros. El kepler -62e recibiría la mitad de la radiación solar que la Tierra y su órbita es de 122 días. El siguiente planeta nombrado Kepler-62f tiene una órbita de 264 días alrededor de su sol y recibiría un 20% de la radiación solar equivalente a la que recibe la tierra.Ya lo adelantábamos ayer en el blog era el descubrimiento más esperado.
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Recreación del nuevo sistema planetario hallado por Kepler

Recreación del nuevo sistema planetario hallado por Kepler

 

Explicación de los nuevos exoplanetas por Lisa Kaltenegger del instituto Max Planck. Está en inglés con subtítulos en inglés.

Fuente: página oficial de la NASA

La Tierra no es única. La misión Kepler nos abre los ojos.

Pequeña porción de nuestra galaxia que estudia el telescopio espacial Kepler

Pequeña porción de nuestra galaxia que estudia el telescopio espacial Kepler

El telescopio espacial Kepler es una fuente inagotable de datos para los astrónomos. Desde su puesta en órbita se han postulado más de 2300 candidatos a exoplanetas y se han confirmado más de 100. La misión nos está mostrando a nuestra Vía Láctea como un hervidero de sistemas planetarios alrededor de todo tipo de estrellas imaginables. Nos está dando una nueva lección de humildad frente a lo poco especial que puede ser nuestro planeta. Los planetas pequeños y rocosos son comunes en nuestro vecindario cósmico.

Geoff Marcy, uno de los más conocidos descubridores de exoplanetas y profesor de astronomía en la Universidad de California en Berkeley es tajante, «La TIerra no es única, no es el centro del universo. La diversidad de otros mundos es mayor que la descrita en todos las novelas y libros de ficción. Aristóteles hubiera estado orgulloso de nosotros por responder algunas de las más profundas cuestiones filosóficas sobre nuestro lugar en el universo».

Cientos de planetas del tamaño terrestre son candidatos en estos momentos dentro de la misión, y algunos de ellos orbitan en lo que conocemos como la «zona habitable», la región de un sistema planetario donde el agua líquida puede existir en superficie. Ninguno de ellos es exactamente similar a nuestro planeta, ninguno de ellos posee una órbita de un año de duración alrededor de una estrella similar a nuestro sol. Aunque esta afirmación puede cambiar mañana después de la rueda de prensa que hay convocada por el equipo técnico del Kepler.

La primera fase de la misión nos deja un dato demoledor, al menos un tercio de las estrellas tienen planetas y el número de planetas en nuestra galaxia es de miles de millones. La segunda fase de la misión, que se ha extendido hasta 2016, va a centrarse especialmente en las otras Tierras, según el director de la misión «los resultados más excitantes están por llegar».

No todo son buenas noticias, la misión tiene su talón de Aquiles. El fallo de un giroscopio más dejaría al telescopio sin la posibilidad de orientarse hacia su objetivo, dando así por finalizada la misión. Por ahora estas pequeñas piezas aguantan aunque hace unos meses el sobrecalentamiento de una de ellas obligó a entrar en modo seguro.

Mañana «habemus» rueda de prensa, podemos esperar desde un aumento del número de los planetas confirmados a la presentación de un «gemelo» terrestre, lo primero entra dentro de lo razonable y de lo esperable, lo segundo nos lleva a un escenario nuevo y apasionante.

Coge la segunda opción, añádele las nuevas teorías sobre la formación temprana de planetas rocosos alrededor de estrellas muy antiguas (tanto como las galaxias a las que pertenecen), súmale la asombrosa capacidad de la vida a adaptarse a todo tipo de ambientes extremos… no podemos evitar imaginar una Vía Láctea repleta de vida y civilizaciones, quizás nosotros estemos ya representados dentro de un catálogo, de un hipotético astrónomo de alguno de esos exoplanetas, como un mundo muy favorable para la aparición de vida. Quizás a partir de mañana estas hipótesis estén solo un paso más cerca de dejar de serlo.

Fuente: página oficial del telescopio espacial Kepler

Actualización: El telescopio espacial Kepler descubre 2 planetas parecidos a la tierra en la zona habitable de su estrella

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Los planetas de tamaño terrestre son más antiguos de lo que creíamos

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Cada vez tenemos más datos sobre exoplanetas, sus tamaños, las estrellas donde su aparición es más frecuente. Las conclusiones que va sacando la comunidad científica a veces rompen los moldes de la lógica.

De todos es sabido que el Big Bang inundó el espacio de hidrogeno y helio. A partir de estos materiales numerosas generaciones de estrellas fueron «cocinando» otros más complejos.

El hombre busca planetas parecidos en tamaño y composición al que le ha permitido evolucionar como especie. La búsqueda de planetas terrestres es el santo grial de la exoplanetología.

Lo lógico sería pensar que elementos como el oxígeno y el silicio necesitarían varias generaciones estelares para su aparición. Estos materiales son fundamentales para la formación de planetas rocosos. Podríamos pensar que los mundos capaces de sostener vida, tal como la conocemos, han surgido desde hace relativamente poco tiempo. Y nada más lejos de la realidad.

Estudios previos ya habían confirmado que los gigantes gaseosos tipo Júpiter tendían a formarse alrededor de estrellas con materiales más pesados de los que posee nuestro Sol. Sin embargo, nuevos estudios revelan que planetas más pequeños que Neptuno se forman alrededor de un amplio abanico de estrellas, incluidas las que poseen materiales menos pesados que nuestra estrella.

Como resultado de todo esto, planetas rocosos del tipo terrestre podrían haberse formado mucho antes de lo esperado dentro de la historia del universo. No se necesitarían muchas generaciones de estrellas para su presencia. Se han encontrado planetas rocosos orbitando estrellas hasta con un 75% menos de metales pesados que nuestro Sol.

Estos hallazgos abren la puerta a nuevas teorías sobre la formación de sistemas planetarios a partir de los discos de polvo y gas que rodean a las estrellas. Los planetas gaseosos gigantes prefieren estrellas ricas en metales, los pequeños no.

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Para la astrobiología es una gran noticia. Mundos de tipo terrestre orbitando la zona habitable de estrellas nacidas pocas generaciones después de la creación de la propia galaxia a la que pertenecen.

A mi solo me da para unas líneas imaginar este escenario. A Asimov le hubiera dado para varias trilogías.

Fuente: CFA

El telescopio espacial Kepler da la razón a Einstein… una vez más

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Una masiva enana blanca curva la luz de su compañera (recreación)

El telescopio espacial Kepler ha sido testigo de como una estrella muerta curva la luz de la estrella que acompaña. El descubrimiento está entre las primeras detecciones de este fenómeno (predicho por la teoría general de la relatividad de Einstein)  en estrellas binarias.

La enana blanca observada tiene aproximadamente el tamaño de nuestra Tierra, aunque una masa parecida a la de nuestro Sol. Su otra compañera de viaje es una enana roja que, aún siendo mayor de tamaño, orbita alrededor de la primera.

Las primeras observaciones llevaron a pensar que se trataba de un gigante gaseoso del tamaño de Júpiter eclipsando la luz de la enana roja. Posteriores mediciones con el telescopio Hale en San Diego descubrieron que la enana roja estaba moviéndose alrededor del supuesto planeta en un movimiento similar al de una peonza, ese movimiento era demasiado grande como para ser causado por un gigante gaseoso. Había que dar otra respuesta para explicar ese baile gravitacional, y la encontraron en forma de una enana blanca muy masiva.

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El gráfico nos muestra las típicas curvas de brillo que usa Kepler para la detección de exoplanetas orbitando alrededor de su estrella madre. La curva de la izquierda es lo que primeramente se interpretó como el paso de un gigante gaseoso por delante de una enana roja, con la típica disminución en la curva de brillo. Realmente lo que se estaba viendo era el eclipse de una enana blanca por parte de su compañera, la disminución del brillo se debía a la gran masa de la estrella restando luz a su menos masiva compañera.

La gráfica de la derecha nos muestra que pasa cuando la enana blanca pasa por delante de la roja. La disminución del brillo es increíblemente sutil debido al pequeño tamaño de la enana blanca (recordemos comparable a nuestra Tierra). Los puntos azules marcan la disminución del brillo acorde con el tamaño de la enana blanca, la línea roja lo que realmente se observa en el tránsito, su masa es enorme, la gravedad curva y magnifica la luz de la enana roja, dando lugar a lo que predijo Einstein, una lente gravitacional.

Esta misión no deja de darnos sorpresas, además de ser una de las mayores fuentes a la hora del descubrimiento de exoplanetas, también nos ayuda a poner imágenes a teorías que hasta ahora solo se mostraban sobre el papel.

Y nos la querían suspender.

El telescopio Kepler vuelve a estar operativo

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Después de 10 días en «modo seguro» Kepler ha vuelto al trabajo.

El 17 de Enero se decidió cesar todas las operaciones debido al sobrecalentamiento de unos de los giroscopios que permiten al telescopio guiarse hacía sus objetivos.

Ya se había perdido uno de los cuatro giroscopios el verano pasado y la pérdida de un segundo hubiera significado el final de la misión.

Por ahora la nave responde satisfactoriamente a todos los comandos que le envían desde control.

Las próximas semanas van a ser cruciales para comprobar el estado de la rueda. Mientras aguante el Kepler seguirá con una misión en la que se han identificado más de 2.300 candidatos a exoplanetas, confirmándose, por ahora, más de 100.

Pase lo que pase esta ventana a otros mundos nos ha demostrado que el proceso de formación planetaria es algo muy común en el resto del universo. La Tierra es uno de los muchos millones de planetas que orbitan alrededor de todo tipo de estrellas, es solo cuestión de tiempo encontrar más.

Kepler y sus sucesores harán el resto.

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Tamaño de los candidatos a exoplaneta a Enero de 2013

10 días para salvar al telescopio espacial Kepler

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Según notificación de la Nasa hoy se han interrumpido las operaciones científicas del telescopio espacial Kepler debido a un problema con uno de los giroscopios, que sirven para apuntar al telescopio hacia sus objetivos.

El Kepler está equipado con 4 de de estos sistemas, uno falló en julio de 2012 y hoy se ha anunciado el fallo del segundo. El telescopio necesita de, al menos, 3 de estas ruedas para funcionar, si no se logra reparar la misión habrá llegado a su fin. Sigue leyendo

Dios mio, ¡está lleno de planetas!

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Cien mil millones de planetas solo en nuestra galaxia… Cien mil milones…

Este es el número mínimo que nos da un reciente estudio en el The astrophysical journal. Sigue leyendo

Obama se carga la NASA(gran parte de ella)

Hace un par de horas empezaba a circular por twitter (vía @milhaud todo sea dicho) un enlace a «The Washintong Times» un artículo de Robert Zubrin demoledor. El enlace es el siguiente: Obama readies to blast nasa

El título lo dice todo «Obama preparado para hacer saltar la Nasa».

Esto es algo que todos veíamos venir, pero no de forma tan radical. Dentro de los futuros prespuestos del gobierno americano no se contempla ninguna misión más allá del 2013, según el artículo se lanzará el Curiosity hacia Marte (ya empaquetado y listo para partir todo sea dicho) y poco más…

El telescopio James Webb desaparece de toda partida presupuestaria, aún cuando ya se llevan muchos millones de dólares invertidos en él y era el proyecto estrella de la agencia espacial.

El telescopio Kepler, ya en funcionamiento con éxito rotundo en el descubrimiento de planetas extrasolares , sería desconectado a mitad de su vida útil…. y del resto de misiones ya programadas ni rastro.

De ser cierto todo esto, un apagón científico y tecnológico se avecina sobre nuestras cabezas. Nos quedamos sin avanzar en el conocimiento de nuestro propio sistema solar, nada de misiones tripuladas a Marte ni a la Luna, nada de nuevos descubrimientos de sistemas planetarios parecidos al nuestro en estrellas cercanas , nada de encontrar indicios de vida actual o pasada en las llanuras marcianas, en el océano de Europa o en la atmósfera de Titán.

Adios a las nuevas tecnologías que se hubieran desarrollado para permitir poner un hombre otra vez en otro planeta que no fuera el nuestro. Adios a las ilusiones puestas de ver a nuestra raza prosperar fuera de su lugar de origen (por lo menos a 20-40 años vista).

Sin embargo nada dice el informe de bajar las partidas presupuestarias de campañas militares en busca de petróleo en Afganistan, Libia, Irak,…

En fin, parece que tanto en lo económico como en lo tecnológico se avecina otra Edad Media, esperemos que esta vez no dure tanto tiempo como la última….

Desilusión es poco.

Inquisición