Plutón pudo albergar lagos y ríos de nitrógeno líquido

Formación que asemeja a un lago helado en Plutón (NASA/JHUAPL/SwRI)

A medida que la sonda New Horizons va mandando más datos del sobrevuelo del pasado 14 de Julio lo que vamos conociendo de Plutón nos va sorprendiendo, y de qué manera. 

Los modelos que llegan sobre cómo ha cambiado el clima y la presión atmosférica del planeta enano a lo largo de millones de años nos conducen a un pasado fascinante… puede que hace unos centenares de millones de años ríos y lagos de nitrógeno líquido corrieran por la helada superficie de Plutón. Hay modelos que indican que la presión atmosférica pudo ser lo suficientemente alta como para derretir el nitrógeno.

La imágen que abre el post tiene muchas de las características que se le puede atribuir a un lago helado. Pocas explicaciones geológicas pueden explicar los suaves contornos y el contraste del hielo del interior del supuesto lago con el resto de la superficie circundante. 

Estructuras que pudieron ser excarvadas por nitrógeno líquido (NASA/ JHUAPL/ SwRI)

Uno de las causas que puede haber provocado la existencia de líquido en superficie es la inclinación del eje de Plutón, está inclinado 120 grados (en la Tierra solo tiene 23 grados de inclinación), esto produce que a medida que el planeta enano orbita alrededor del sol se produzcan uno de los cambios estacionales más extremos del sistema solar. 

Ahora mismo los modelos atmosféricos indican que la presión medida por la sonda es bastante más baja de lo que se podría esperar. Esto indica que el planeta se encuentra en una fase intermedia entre dos tipos de climas muy extremos. 

Si todo esto se corrobora hace 800.000 años pudo haber ríos y lagos en un mundo situado a 5.000 millones de kilómetros del Sol. Y lo que es más sorprendente puede que dentro de otros tantos esa visión maravillosa podría volver a repetirse. 

Fuente: Phenomena National G.

El telescopio espacial Kepler captura la primera onda de choque de una supernova

La misión extendida del telescopio espacial Kepler está siendo mucho más fructífera de lo esperado. 

Esta vez el logro obtenido no tiene nada que ver con su incansable búsqueda de exoplanetas. Lo que ha conseguido ver Kepler es la primera onda de choque que se genera justo al comienzo de la explosión de una supernova

En este caso la estrella observada ha sido KSN2011d, una gigante roja 500 veces mayor que nuestro sol situada a 1.200 millones de años luz. Lo que se ha visto es la muerte de una estrella desde sus primeros pasos. La explosión de una supernova de tipo II, como es la de este caso, comienza cuando la estrella se queda sin combustible causando el colapso de su núcleo debido a las enormes fuerzas gravitatorias de todas sus capas. 

En el gráfico que abre el post podemos observar la curva de luz de la moribunda estrella. Debido a que es una gigante roja su brillo es de unas 20.000 veces el de nuestro sol. De repente los fotómetros del Kepler captan un súbito aumento en la curva de brillo, la primera explosión de la gigante provoca un estallido de luz equivalente a 130.000.000 veces el brillo de nuestro Sol. 

Curva de luz de una supernova tipo II captada por el Kepler (NASA Ames)

Esa primera explosión solo duró 20 minutos y es la expulsión de las capas externas que han caído sobre el núcleo debido a la fuerza de la gravedad, a la que ya no se opone ningún tipo de fusión nuclear. Luego la curva sigue creciendo hasta llegar a ser 1.000.000.000 de veces más brillante que el sol. 

Nadie sabe cuando una estrella va a convertirse en una supernova, por lo tanto captar un evento que solo dura unos 20 minutos solo puede conseguirse a través de una monitorización continua del astro. Esto es lo que ha conseguido Kepler, abriendo una nueva puerta al estudio de la formación de las supernovas… eventos que significan la muerte de una estrella y también la diseminación de elementos pesados fundamentales para la vida.

Fuente: Nasa news

La génesis de un planeta alrededor de la estrella HL Tau

Imágenes de ALMA (izquierda) y el VLA (derecha) del disco protoplanetario alrededor de HL Tau (NRAO/AUI/NSF)

Dentro de la astronomía hay imágenes hermosas por su impacto visual y otras por los conocimientos que nos aportan. 

Hace unos meses el observatorio ALMA recogía una de las imágenes más representativas de esta nueva edad de oro de la astronomía. Un disco de gas y polvo con numerosos surcos rodeando a la estrella HL Tau, una joven estrella situada a 450 años luz de nuestro planeta. (Es la parte izquierda de la imagen que abre el post) 

La explicación que se dió a esa imagen fue que en los surcos del disco se estaban formando los nuevos planetas. Estos espacios vacíos eran el resultado de la formación planetaria y de haber limpiado toda la órbita de deshechos. 

Todo correcto y acorde con nuestras teorías de formación de planetas, hasta que pasa lo de siempre, el cosmos nos sorprende…

La parte de la derecha de la imagen que abre el post es una nueva imagen obtenida por el Very Large Array (VLA). En ella podemos observar que la acrección de gas y polvo que formará el futuro planeta se está produciendo en la zona del anillo, no en la de los surcos. La concentración observada es de entre unas tres y ocho veces la masa terrestre y es un mecanismo de formar mundos no contemplado hasta ahora. 

Imagen sobrepuesta del telescopio ALMA y del VLA ( NRAO/AUI/NSF)

Con este nuevo modelo de formación se solucionarían algunas de las dudas que se mantenían con el anterior. La formación de protoplanetas en el disco es una forma más rápida de generar planetas, el tiempo que dispone una estrella para formar planetas es limitado. Ahora mismo HL Tau tiene solo un millón de años (nuestro sol tiene 4.500 millones), aún no ha comenzado a quemar hidrógeno en su núcleo, pero dentro de poco comenzará su secuencia principal, la radiación que producirá el paso a su edad adulta disipará gran parte del disco y los planetas que no se hayan llegado a formar ya no podrán hacerlo. 

Es increíble que podamos observar con tanta nitidez el nacimiento de un planeta alrededor de una estrella tan lejana. Y lo mejor es que en los próximos años vamos a poder verlo mucho mejor. 

Fuente: NRAO news

El espectrógrafo HARPS confirma cambios diarios en las manchas brillantes de Ceres

Crater Occator (Nasa/sonda Dawn)

El espectrógrafo HARPS, situado en el observatorio de La Silla en Chile, ha confirmado la presencia de cambios diarios en las manchas brillantes del cráter Occator de Ceres. 

La precisión del HARPS ha logrado, no solo detectar como rotan cada 9 horas los puntos brillantes, sino como cambia su composición de una rotación a otra. La única explicación a estas variaciones en el espectro es que el material que las forma es volátil y se evapora con la luz del sol. 

El equipo liderado por Paolo Molaro observó Ceres dos noches consecutivas, el efecto Doppler producido por la rotación del planeta enano produce mínimos cambios en el espectro que recibe HARPS. Los cambios observados de una noche a otra no podían ser explicados solo por la el movimiento de Ceres. La composición de las manchas había cambiado, lo que fuera que las forma es volátil y se había evaporado en parte al estar expuesto a la radiación solar.

De ser ciertas estas mediciones se confirmaría que la composición de Ceres es muy diferente a Vesta, el asteroide que visitó con anterioridad la sonda Dawn. Además de estar internamente activo todavía queda por descubrir cuál es la fuente continua que nutre el material de las manchas, ya que es de lógica que si sabemos que el material se evapora de algún lado tiene que reponerse. 

Sabemos que Ceres es rico en agua pero lo que no hemos podido es relacionar ese agua con las misteriosas estructuras del cráter Occator. 

Esperamos más datos de Dawn, pero ahora sabemos que cuándo acabe la misión tenemos instrumentos en la Tierra que podrán seguir observando el pequeño planeta enano. 

Fuente: Eso news

No deberían existir planetas alrededor de una gigante roja…

Disco de polvo rodeando a un a estrella evolucionada (ESA/VLTI)

 
Solo fue una simple observación, nuestro destino se situaba a unas decenas de años luz de la antiguamente conocida como constelación de Vela, esa vieja manía del capitán de cartografíar cada sitio por el que pasábamos…

Por antiguas observaciones sabíamos que existían, sorprendentemente existían. Discos de polvo y gas alrededor de antiguas estrellas, gigantes rojas que en el final de sus vidas habían engullido y desintegrado sus sistemas planetarios intentando redimirse antes de terminar sus longevas existencias. 

Los viejos telescopios de principios del siglo XXI habían conseguido retratar los pasos previos de lo que ahora estábamos a punto de ver. 

Detalle del disco de gas y polvo alrededor de la estrella doble IRAS 08544-4431 (ESA/VLTI)

La vieja estrella doble IRAS 08544-4431 había sido de las primeras en mostrarnos sus secretos. El conocido VLTI (Very Large Telescope Interferometer) nos sorprendió con una nítida imágen de un disco de polvo circundante a una gigante roja. Ese disco sólo debía existir alrededor de estrellas jóvenes, en pleno proceso de formación estelar y de los protoplanetas que más tarde conformarían un verdadero sistema planetario. 

Disminuimos la velocidad, y ahí estaban (al capitán le encantaba la manera en la que el cosmos nos tomaba el pelo una y otra vez), toda una pléyade de nuevos planetas alrededor de una devastadora y enorme gigante roja. La segunda generación de planetas que una sola estrella había sido capaz de crear. 

Nos detuvimos solo por unos minutos, pensando si la vida tendría tiempo de surgir por segunda vez en el mismo sistema solar, incluso si conseguía surgir y evolucionar, si sería capaz de sospechar lo que su venerada y gigante estrella natal había hecho con la primera generación de planetas que la orbitaron. 

Ya estábamos a millones de kilómetros cuando todavía resonaba la grave voz del capitán… «nunca dejará de sorprenderme todo esto, las mismas cenizas,… quien lo diría…»

Fuente: Eso News

Nubes surcando un cielo azul… Nieve en cimas montañosas… Plutón es asombroso. 

  

Diferentes capas de neblinas sobre el imponente paisaje de la Planicie del Sputnik (NASA/JHUAPL/SwRI)

Ya fue un momento increíble cuando recibimos las primeras imágenes de las diferentes capas de la atmósfera de Plutón. Nos quedamos boquiabiertos admirando como el nitrógeno y el metano reaccionaban en las capas altas para formar tolinas gracias a la tenue luz de un sol situado a 5.000 millones de kilómetros. Y ahora llegan estas nuevas imágenes…

Flechas señalando las distintas formaciones nubosas en la atmósfera de Plutón (NASA/JHUAPL/SwRI)

No sé si podéis distinguir una flecha blancha en el lado izquierdo de la instantánea, o varias en la parte superior, señalan lo que pueden ser nubes… Unas nubes en una atmósfera de un planeta enano localizado en las fronteras de nuestro sistema solar, una condensación del material que forman las distintas capas de neblinas que nos habla de una atmósfera con procesos mucho más complejos que los imaginados hasta ahora.

Si tenemos nubes formándose en la atmósfera quizás no nos sorprenda que de vez en cuando ocurra otro proceso meteorológico en Plutón, quizás a estas alturas nadie se sorprenda si escucha que puede que nieve en Plutón

Metano condensado en forma de nieve situado en las cimas de las montañas de la región de Cthulhu (NASA/JHUAPL/SwRI)

Y así lo podemos observar en nuevas imágenes de la región de Cthulhu, una zona de color más oscuro situada al este de la brillante Planicie del Sputnik (el corazón de Plutón). En sus dominios existe una cadena montañosa de unos 420 kilómetros de longitud, mayormente coloreada por un intenso color anaranjado producto del depósito de tolinas procedentes de la atmósfera, podemos distinguir un material de color blanco brillante en las zonas donde el terreno se eleva más… Metano condensado en forma de nieve, cumbres nevadas en uno de los mundos más fascinantes que el hombre ha visto jamás. 

Fuente: Nasa News

La primera detección de la atmósfera de una supertierra

Recreación artistíca del exoplaneta 55 Cancri e (Nasa/Hubble)

El instrumento WFC3 del telescopio Hubble ha conseguido, por primera vez, analizar la composición de la atmósfera del tipo más común de exoplanetas, una supertierra.

El exoplaneta es 55 Cancri e, un planeta con 8 veces la masa de la nuestro planeta, que orbita alrededor de la estrella 55 Cancri a 40 años luz de nuestro sol.

La atmósfera está compuesta, principalmente de hidrógeno y helio, ni un solo rastro de vapor de agua, algo que concuerda con lo que sabemos de ese planeta. Está situado demasiado cerca de su estrella, su órbita dura solo 18 horas y las temperaturas en superficie pueden llegar a los 2000 grados centígrados. 

Uno de los datos que sorprenden es el hallazgo de cianuro de hidrógeno, un gas que podría indicar que la superficie del planeta es rica en carbono. Aunque este hecho deberá ser confirmado por la próxima generación de telescopios. 

El primer paso está dado. Empezamos a ver la composición de otras atmósferas en planetas cada vez más pequeños. El James Webb nos va a dar muchas sorpresas…

Fuente: 

  – Arxiv.org

Día histórico para la ciencia. LIGO detecta ondas gravitacionales. Einstein tenía razón…

Detección de las ondas gravitacionales vs modelo teorico

Este gráfico pasará a la historia. Un 11 de Febrero nuestros científicos nos contaron cómo y cuándo escucharon por primera vez las ondas gravitacionales predichas por Einstein hace ya 100 años. 

Hace 1.300 millones de años dos agujeros negros se fusionaron, el 14 de septiembre del pasado año el observatorio LIGO pudo captar el resultado de uno de los eventos más estremecedores que puede ocurrir en nuestro universo. La unión de los dos agujeros negros convirtió el equivalente de tres masas solares en energía en una sola fracción de segundo. Las ondas gravitacionales que se generaron deformaron el tejido espacio-tiempo en una magnitud lo suficientemente grande como para que los detectores de LIGO pudieran escribir una página en la historia de la física. 

Las repercusiones de este descubrimiento son enormes. Acaba de empezar una nueva era similar a cuando Galileo empezó a escudriñar el universo con el primer telescopio de la historia. A medida que se vayan perfeccionando los detectores comenzaremos a estudiar el cosmos de una manera que jamás habíamos soñado hace solo unos días. 

A lo largo de estos días iremos viendo más repercusiones de este gran descubrimiento. Aquí dejo dos detalles que dentro de poco serán habituales en cualquier libro de física. La primera es la imagen que los dos detectores LIGO captaron aquel 14 de septiembre. 

  

El segundo detalle estremece. Así se oye al espacio-tiempo retorcerse…

Emily Lakdawalla soundcloud
Nota: que le vayan dando mucho al último post… El que no quiera participar de todo esto ya sabe lo que tiene que hacer…

Fuentes: 

Einstein tenía razón… una vez más…

La guerra está perdida

 

La tierra es plana y descansa sobre infinitas tortugas…

 
Tras leer el artículo  de César Tomé «Contra quién estamos perdiendo la guerra» me veo en la obligación de añadir solo una nota al margen, que no es otra que el título del post… La guerra está perdida. 
De poco vale mi opinión, lo único que tenemos que hacer es mirar a nuestro alrededor. El pensamiento no racional está ampliamente extendido entre los individuos de nuestra especie. Acorrala con insultante superioridad al discurso racional, con un crecimiento desmesurado a medida que pasa el tiempo. 

Parecía que la ciencia y la divulgación científica entraban en una época dorada, pero era sólo un espejismo. Por estos lares siempre vemos las mismas caras, las mismas interacciones, los mismos nombres,… Fuera, la realidad es totalmente diferente, las pseudociencias apenas necesitan un mínimo esfuerzo para ganar adeptos enfervorizados, a la razón le cuesta años y miles de demostraciones conseguir ser considerada como opción, e incluso después de todo eso cualquier experiencia personal o colectiva da al traste con semejante esfuerzo. 

Los ejemplos son múltiples y variados. En una consulta de medicina puedes curar tantas veces como quieras una bronquitis con un antibiótico, si esa misma persona recibe un tratamiento homeopático y cree que ha habido una mejoría en su proceso (algo que sucede muchas veces por la simple evolución autolimitada de la infección), la primera opción en el siguiente proceso catarral será el tomar unas bolitas rellenas de agua. 

Hace unos días publiqué una entrada a raíz de la muerte de Ed Mitchell, astronauta del Apolo 14. Si os pasáis por los 68 comentarios de la página en Fb veréis que casi es una herejía afirmar que el hombre ha llegado a la luna, y si lo hizo no volvió porque encontró algo aterrador que la NASA nos oculta con verdadera maestría… (como el propio Ed Mitchell aseguró…)

Hablar de exploración espacial es faltar al respeto a los millones de seres humanos que sufren y pasan calumnias, nada se dice que el equivalente del coste de una misión espacial (de las caras) suele ser el de un solo helicóptero de combate pobremente equipado. Nada se comenta sobre los beneficios comparados entre los que proporciona una misión espacial y los que genera un helicóptero de combate. 

Quizás el futuro del ser humano no esté en convertirse en una especie multiplanetaria. Mandaremos unas cuantas decenas de sondas más a nuestro sistema solar, quizás estemos unas horas (otra vez) en la superficie lunar, pero poco más… Cada vez tengo más claro que esperaremos en la superficie de nuestro planeta a que algún «gran filtro» nos devuelva a la Edad Media o nos haga desaparecer del mapa para siempre. 

Y todo esto es una pena, la historia nos juzgará sin piedad. Hablará de una época en que teníamos los conocimientos pero no estábamos preparados para aprovecharnos de ellos. Hablará de dirigentes políticos que primaron el beneficio inmediato al bienestar de las generaciones venideras. Hablarán de una sociedad totalmente acrítica, a la que el pensamiento mágico y la charlatanería seducía con una facilidad pasmosa. 

Solo pensar que todo esto se combina, por ejemplo, con el posible anuncio del hallazgo de ondas gravitacionales, o con el sobrevuelo de un mundo situado a 5.000 millones de kilómetros, es como para echarse a llorar. 

Quizás la inteligencia, como nosotros la entendemos, es un factor de mal pronóstico para la supervivencia de una civilización. Quizás nuestro acervo genético, repleto de comportamientos agresivos e irracionales, pesa demasiado. Quizás esté totalmente equivocado… 

El tiempo hablará, no tiene ninguna prisa…

Aquí se seguirá hablando de ciencia y exploración espacial. Pese a quien le pese…

Muere Ed Mitchell, pronto viviremos en un planeta sin humanos que han caminado en otros mundos. 

Edgar Mitchell sobre la superficie lunar (NASA)

El piloto de módulo lunar del Apolo 14, Edgar Mitchell, ha fallecido a los 85 años de edad justo unos días antes de que se cumpliera el 45 aniversario de su alunizaje en las llanuras de Fra Mauro

En las cifras del párrafo anterior algunas son totalmente asumibles por algunos de nosotros y otras son totalmente inaceptables. El hecho de fallecer a los 85 años entra dentro de lo lógico si lo extrapolamos a la expectativa de supervivencia de nuestra especie, lo que a muchos no nos cuadra es el segundo dato. .. el 45 aniversario del alunizaje del Apolo 14

La última misión a nuestro satélite fue la del Apolo 17, alunizando el 11 de diciembre de 1972 y dejando la superficie lunar 75 horas después. El comandante de la misión Eugene A. Cernan se convirtió en el último humano en pisar nuestra luna, hace ya casi 44 largos y vergonzosos años…

Eugene A. Cernan horas antes de abandonar la superficie de nuestro satélite (Nasa)

Solo 12 hombres han tenido el privilegio de poder haber pisado dos mundos diferentes, todos pertenecientes a las misiones Apolo. De ellos solo quedan 7 con vida y el más joven es Harrison Schmitt que cumplirá 81 años el próximo 3 de Julio. 

Ahora mismo no existe ningún proyecto con presupuesto en ninguna de las agencias espaciales del planeta para que un hombre pise la superficie lunar en la próxima década, por lo que si hacemos cuentas es muy lógico pensar que pronto viviremos en un mundo cuyos integrantes solo conocen la superficie de un solo planeta, la Tierra. 

En los principios de la década de los 70 este panorama era impensable, el hombre había dejado atrás las ataduras de  la gravedad terrestre y había comenzado a asomarse al cosmos. Habíamos logrado un hito, ninguna de las miles de generaciones precedentes podían presumir de nada igual, paseábamos por la luna…

Pero el sueño pronto terminó, los motivos políticos por los que enviábamos a los nuestros fuera de nuestra atmósfera desaparecieron, los presupuestos se esfumaron y el interés de la sociedad decayó a unos niveles bochornosamente bajos. El Apolo 18 se quedó en casa, y con él la humanidad entera…

Lo malo de toda esta historia es que, a medida que conoces más la mente humana, lo que verdaderamente te sorprende es que haya existido un tiempo en que una persona haya podido señalar un punto del espacio y decir «yo he estado allí…»

Descansa en paz comandante Mitchell.

Fuentes: